En lo que va de año, solo en la Comunidad de Madrid, tres personas han sufrido ataques de odio por su condición sexual. Nada más arrancar el 2016, un joven gay tuvo que aguantar como un grupo de jóvenes le llamaba “maricón de mierda” y le agredía a la salida del metro de Goya, en el distrito de Salamanca. Sólo unos días después, otro joven era increpado y vejado también por su orientación sexual. Pero quizá la agresión más violenta se vivió cuando una mujer transexual de cincuenta años acabó tirada en el suelo e inconsciente tras recibir una paliza en plena plaza de Lavapiés.

Ante esta situación, que ejemplifica claramente un aumento de los delitos de odio, el PSM ha anunciado que presentará una pregunta en el próximo Pleno de la Asamblea de Madrid, que se celebrará el 21 de este mes, con la intención de buscar una solución que ponga fin a las agresiones LGTBIlfóbicas. “Los socialistas manifestamos nuestro más profundo rechazo ante la nueva ola de ataques violentos hacia las personas LGTBI. Acabamos de comenzar el año y ya se han producido tres agresiones a homosexuales y transexuales. Esta situación es insoportable”, ha denunciado Carla Antonelli.

Ante esta realidad en la que se suceden las agresiones, Antonelli ha denunciado que “lo que no es de recibo es que tengamos que ir por Madrid con el miedo metido en el cuerpo a partir de determinadas horas o por determinados lugares”. “Esta comunidad es de todos, tenemos que compartir espacios y crear la sociedad de la convivencia”, ha reivindicado.





“Esta comunidad es de todos, tenemos que compartir espacios y crear la sociedad de la convivencia”







Además, ha recordado que “todas las agresiones son deleznables, pero tenemos que poner el foco en las que son agresiones de odio” porque “el colectivo LGTBI es el que más agresiones sufre de toda España” y eso que representan entre el 10% y el 12% de la población a nivel mundial.

Se suma a esta petición la asociación LGTB+H de la Comunidad de Madrid y las Universidades Complutense y Politécnica Arcópoli. Según contó al PLURAL.COM su coordinador de Yago Blando, “es absolutamente urgente que la Comunidad de Madrid dé una respuesta al gran problema de las agresiones a lesbianas, gais, bisexuales y transexuales en nuestra región, ya que estas agresiones demuestran que la intolerancia no se ha erradicado. “Urge aprobar una Ley de Igualdad para personas LGTB que persiga activamente estos ataques que siguen quedando impunes”.

Las dos caras de Cifuentes
Si acudimos a la hemeroteca y viajamos hasta el 24 de junio de 2010, descubriremos que la ahora presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, votó en contra de la Ley Integral de Transexualidad presentada por el PSOE en la Asamblea de Madrid en la VIII Legislatura. Ahora, se vanagloria de haberla incluido en su programa electoral.

En declaraciones a ELPLURAL.COM, Antonelli ha explicado que, aunque es cierto que durante este año se sacará adelante tanto la Ley Integral de Transexualidad, iniciada por el PSOE, como la de Ley LGTB, finalmente “no van a ser como quería Cifuentes". ¿La razón? Que a las medidas iniciales presentadas por el PP madrileño, los socialistas han introducido 76 enmiendas.

“Mientras que estas leyes no sean una realidad y no entren en vigor, la Comunidad de Madrid tiene que usar todas las herramientas que estén a su alcance para acabar con esta lacra, con campañas de sensibilización social”, ha dicho Antonelli asegurando que ahora Cifuentes “tiene una oportunidad de oro para reafirmar lo que habla y adelantarse en la ley”.

2015, año record de intolerancia
Tal y como ha explicado  Arcópolis al PLURAL.COM, tristemente, el 2015 tendrá el dudoso honor de ser el año más intolerante y homófobo. “Hemos cerrado 2015 con el mayor número de agresiones contabilizadas de la historia”. Un aumento que comenzó a percibirse en 2014.

Los datos del Ministerio del Interior destapan que, en 2014, 23 personas sufrieron agresiones homófobas y, a falta de cerrar los resultados, Arcópoli prevé que en 2015 tengamos que hablar de unas 30, a lo que habría que sumarle las tres de este 2016. Cuando lleguen los datos oficiales en unos meses, el resultado va a ser desolador”, lamentaba Blando.