La asociación ultracatólica Hazte Oír prepara un nuevo examen a los partidos de derechas para evaluar cuál es el más proclive a llevar su agenda racista, xenófoba y antiLGTB a las instituciones, esta vez en Castilla y León. Antes de las elecciones autonómicas del próximo 15 de marzo, el colectivo ha enviado a PP, Vox y Se Acabó La Fiesta -SALF, el partido del agitador Alvise Pérez- un cuestionario para que se pronuncien sobre estos aspectos, similar al que ya envió antes de los comicios en Aragón, y que les sirvió como excusa para romper con los de Abascal.

Entonces, las respuestas de Vox no satisficieron a la asociación que preside Ignacio Arsuaga, quien pidió abiertamente el voto para SALF. Alegó que era un mecanismo de presión para la formación verde, una especie de castigo por no cumplir sus compromisos con el lobby ultracatólico, sobre todo en lo que tiene que ver con la prohibición del aborto. Ahora, los tres partidos tienen hasta este viernes, 27 de febrero, para seducir a la asociación respondiendo sobre su posición en materias como la migración, los derechos de las personas LGTBIQ+ o el "adoctrinamiento en las aulas".

En las elecciones de Aragón, las respuestas de las tres formaciones se plasmaron en una "guía de voto", que Arsuaga publicó en sus redes sociales, y en la que únicamente aprobaba a SALF en todas las cuestiones. Los de Alvise gozan ahora del favor de Hazte Oír, que había estado del lado de Vox desde su fundación. De hecho su candidata, Lucía Echevarrieta, ha sido la primera en mandar su respuesta al cuestionario.

Los compromisos que Hazte Oír pide a PP, Vox y SALF

En la asociación no esconden cual es su auténtico propósito: "Las próximas elecciones del 15 de marzo serán otro paso clave en el proceso que llevará a la caída de Sánchez", escriben en el cuestionario que han remitido a los partidos de derechas. Denuncian un ataque a "valores fundamentales como la vida, la familia y la libertad", y exigen a PP y Vox -SALF ya lo ha hecho- que aclaren "qué defienden y qué no".

Entre los puntos del cuestionario, Hazte Oír exige a los partidos que se comprometan con su agenda contra el colectivo LGTBIQ+: "Derogación de los protocolos y normativas autonómicas vigentes de "identidad de género" para impedir el adoctrinamiento, hormonación y, en última instancia, la mutilación de menores", piden. También incluyen medidas contra la integración de las personas migrantes, como retirar subvenciones a "entidades que promueven o facilitan de cualquier modo la inmigración ilegal", además de revisar el "modelo de gestión de centros de menores no acompañados" e instar "a su retorno a sus familias en su país de origen".

El lobby también quiere retirar la financiación autonómica a las instituciones que "promuevan la ideología de género, el separatismo o agendas políticas partidistas". El cuestionario incluye también medidas que Vox ha llevado históricamente en sus idearios, fruto de la presión de Hazte Oír. Por ejemplo, "el PIN Parental", con el que quieren "sacar la ideología de género de las aulas, impidiendo que activistas externos tengan acceso a los menores sin autorización expresa de los padres".

Hazte Oír suspendió a Vox en Aragón

Con las respuestas que PP y Vox envíen antes de este viernes, y las que ya ha remitido SALF, Hazte Oír elaborará su "guía de voto" para las elecciones de Castilla y León. El sistema es una tabla en la que los partidos -en el caso de Aragón también aparecía el PSOE- son puntuados en distintas categorías de "bien" a "mal", pasando por "regular", en función de cuánto se ajustan a lo que exige la agenda de la asociación ultra.

El caso de Aragón fue llamativo porque se hizo patente que Hazte Oír y Vox ya no caminan de la mano. En aquella ocasión, la candidata de SALF fue la única a la que la asociación aprobó en todo. En el caso de Alejandro Nolasco, el candidato de Vox, la organización sólo le dio un "bien" en dos categorías, y en el resto un "regular".

El líder del lobby, Ignacio Arsuaga, fue más allá en los días siguientes, llamando "asalariados y hooligans" a algunos de los miembros de Vox. Aseguró que todo forma parte del método que usa la organización para "influir" en los partidos: "Tranquilos, todo sigue el guion", señala. Y adjuntó ese guion. Arsuaga desgranó "la verdadera naturaleza de la política", o la reacción que, asegura, tienen los políticos ante la presión. Son siete fases, y según Arsuaga, "estamos exactamente en el Nivel 5: presión, amenazas en redes sociales y mucho ruido".

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