Hablar de Kidd Keo es hablar de una de las figuras más polémicas y, al mismo tiempo, más influyentes del trap en España. Nacido como Padua Keoma Salas Sánchez en Alicante en 1995, creció entre España y Toronto, una dualidad cultural que marcaría profundamente su identidad artística. Esa mezcla entre el imaginario norteamericano y la realidad española se convirtió en el sello distintivo de un artista que irrumpió en la escena a mediados de la década pasada con una propuesta agresiva, bilingüe y abiertamente influida por el trap estadounidense.

Desde sus primeras mixtapes y videoclips virales en YouTube, Keo entendió el lenguaje de internet antes que muchos de sus contemporáneos. Su estética -lujo, códigos callejeros, moda urbana- y su capacidad para alternar inglés y español lo posicionaron como un referente generacional. Con proyectos como Back to Rockport, Rockport Espacial o The Giant, consolidó una comunidad fiel mientras esquivaba la etiqueta de artista mainstream, pese a llenar salas y acumular millones de reproducciones.

En esta entrevista, Keo habla sin filtros sobre la censura, la cultura trap, la moda, su momento vital y la posibilidad de subirse a un ring.

Pregunta (P): Has sacado Vámonos 2.0. Es decir, retomamos Vámonos. ¿Te daba miedo tocar un tema tan querido por los fans y que pudiese salir mal?

Kidd Keo: No, no. A ver, realmente la gente dice que es Vámonos 2.0 porque le he puesto ese nombre. Si le hubiese puesto otro nombre, no sería Vámonos 2.0. Son dos canciones distintas. Vámonos es Vámonos y esta es otra canción completamente diferente. Que tengan un punto en común no significa que esté rehaciendo la misma canción. Y si le gusta a la gente, perfecto; y si no, también. Yo no lo hago con miedo.

P: ¿Por qué decidiste llamarla así?

Kidd Keo: Porque cuando estaba escribiendo la canción me di cuenta de algo curioso. Muchas veces, cuando estás creando, tu cabeza está en modo creativo total. Te vienen cosas de muchos sitios y no eres consciente de dónde salen. Me ha pasado hacer un tema y, seis meses después, darme cuenta de que me inspiré en algo concreto sin saberlo en ese momento.

Con esta canción pasó algo parecido. Cuando estaba casi terminándola, vi que el tempo y la nota eran exactamente las mismas que las de Vámonos. Fue como: “Vale, mi cabeza ya sabía lo que estaba haciendo”. Y el estribillo encajaba perfecto porque estaba en la misma tonalidad. Entonces entendí que inconscientemente me había inspirado en mí mismo. Por eso decidí llamarla así. No es un remake, no es repetir por repetir. Es otra canción que nace desde el mismo punto energético.

P: ¿Crees que en España los artistas urbanos están más censurados que en Estados Unidos?

Kidd Keo: Sí. Pero es que en Estados Unidos existe una enmienda que protege la libertad de expresión desde que naces. Aquí en España no tenemos eso. Aquí existe la Ley Mordaza. Y no es solo que la ley te permita decir cosas o no; es que tú te sientas libre de decirlas.

La libertad de expresión no es que alguien te diga “puedes hablar”. Es que tú, por dentro, sientas que puedes hablar sin que todo el país se te eche encima. En Estados Unidos eso está metido en el sistema. Los padres lo tienen, los abuelos lo tienen, forma parte de su cultura.

Es como el tema de las armas. Tú puedes ir allí y que sea legal tenerlas, pero si no has crecido con eso, te choca. Allí una señora mayor puede sacar un arma y para ellos es algo normal porque está en su sistema. Con la libertad de expresión pasa lo mismo. Aquí sabes que digas lo que digas, te van a crucificar. Entonces no te sientes libre. Y si no te sientes libre, no hay libertad real. Por eso creo que los artistas urbanos en España están mucho más censurados. Que le den por culo a España.

P: ¿El trap sigue siendo contracultura o se ha convertido en negocio?

Kidd Keo: No me parece que se haya convertido en puro negocio. Artistas mainstream que hagan trap de verdad estamos yo y cuatro más. Industrialmente no es lo que más vende. De hecho, elegir hacer trap o hablar de ciertas cosas te cierra puertas.

A nivel de industria no es comercial. Ahora, a nivel de calle es otra historia. Tú te metes en Instagram, buscas chavales con 500 o 1.000 seguidores y todos están haciendo trap. Todos. No están haciendo pop. Están haciendo trap, están cogiendo flows de la calle, están inspirándose en esa cultura.

La música comercial no tiene un trasfondo cultural fuerte. Es música para vender, y está bien, no lo critico. Pero no tiene códigos, no tiene una historia detrás. El hip hop, el rap, el trap sí la tienen. Tienen una base cultural, social. Por eso la gente viste como raperos aunque hagan pop. Porque la cultura sólida ahora mismo es esa.

P: Propusiste participar en La Velada del Año y pelear contra otros artistas urbanos. ¿Se ha concretado algo?

Kidd Keo: No puedo hablar de eso. No puedo hablar. ¿Sabes por qué? Porque el mes que viene sabréis.

P: ¿Te has planteado dejar de fumar?

Kidd Keo: No lo sé. Sé que debería. Pero me gusta. Ya no fumo como antes. Estoy fumando más CBD, controlo los tiempos. Dejé dos años el THC y cuando volví me di cuenta de que no me hacía ni más feliz ni menos feliz. Pero sí, en general deberíamos dejarlo todos.

P: ¿Cómo te gustaría que te recuerde la escena urbana dentro de diez años?

Kidd Keo: El empalador. Porque los empalé a todos en todos los sentidos.

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