La diputada electa por Cuenca del PP a las Cortes de Castilla-La Mancha, Pilar Martínez Peñarrubia, continúa sin aclarar su situación procesal en la actualidad, que todo indica es de imputada por un presunto delito de falsedad documental, según reconocían fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la región recogidas por vocesdecuenca.com y que, hoy por hoy, no ha sido desmentida por la también reelegida alcaldesa de la localidad conquense de Villalpardo. Del mismo modo, la número dos de la candidatura conservadora de Cuenca no ha dado explicaciones de por qué en su obligada por ley declaración de bienes (que volvemos a reproducir) el apartado sobre la cuota líquida pagada al Tesoro Público por la declaración de la renta 2013 figura en blanco, cuando la diputada del PP obtiene  sus ingresos de trabajo a través de varios pagadores, tiene rentas inmobiliarias y rentas de capital mobiliario. Otra supuesta anomalía que deja en muy mal lugar a la señora Martínez Peñarrubia, que en un alarde de prepotencia ha enviado un escrito de réplica a ELPLURAL.COM cuajado de mentiras y conclusiones sacadas de contexto que nos vemos obligados a desmentir acogiéndonos a nuestro derecho a dúplica.

PRIMERA MENTIRA. La empresa quebrada
La diputada/empresaria/alcaldesa nos acusa de publicar que la empresa Bandevilla, de la que era  máxima responsable, quebrara cuando recibió una subvención de 13.000 euros. En ningún momento en la crónica se dice lo que la señora Martínez elucubra en su conspiranoia personal. No sabemos si por desconocimiento o por ineptitud (o por ambas), impropio de una persona que se va a sentar en un parlamento autonómico para representar a los ciudadanos, al menos hasta que quede clara su enturbiada situación judicial, la diputada Martínez no conoce los tiempos verbales, porque nuestro titular “La empresa quebrada de la candidata número dos del PP conquense recibió una subvención del Gobierno de Cospedal”, no habla del presente, cuando ya quebró Bandevilla, suponemos que no por su buena gestión, sino del pasado (“recibió”, dice el titular). Aclarada la primera mentira.

SEGUNDA MENTIRA. La subvención
Pilar Martínez Peñarrubia asegura en su escrito que es “impreciso que fuera el Gobierno de María Dolores Cospedal el que otorgara la subvención…”, aludiendo que dichas subvenciones hacen referencia al ejercicio 2011, “año en el que los presupuestos los elaboró un gobierno distinto al de María Dolores Cospedal”, concreta, en un intento, suponemos, de desviar la responsabilidad y señalar al Ejecutivo del socialista Barreda, aunque luego reconoce, porque no le queda otro remedio: “Gobierno (el del PSOE) que sí es responsable de esta convocatoria de ayudas y de las condiciones para su concesión”. Bien, entonces cabe preguntarse: ¿cuándo se aprobó la subvención de su empresa? ¿Era o no presidenta de Castilla-La Mancha María Dolores Cospedal? Recordamos a la diputada, empresaria y alcaldesa que Cospedal juró su cargo el 22 de junio de 2011, luego tuvo tiempo (así como seis meses) de conceder, anular, mermar, derogar o ampliar las subvenciones a quien le viniera en gana. Aclarada la segunda mentira.

TERCERA MENTIRA. El empleo
Suma y sigue. Si hubiéramos querido ocultar la verdadera razón y objetivo de estas subvenciones, nunca hubiéramos publicado la resolución del 3 de agosto de 2012, firmada, por cierto, por el hermano del discutido diputado nacional por Toledo del PP, Agustín Conde, y que por deferencia a nuestros lectores reproducimos nuevamente. Como se puede ver en la crónica y en la citada resolución, nosotros decimos que la subvención es para generación de empleo, “además de promover el desarrollo y la competitividad de las empresas de economía social”. Lo que no podemos hacer, ni nosotros ni ningún otro medio de comunicación, es reproducir íntegramente la resolución, de ahí que la adjuntáramos a la crónica por si nuestros lectores deseaban ampliar la información. Por otra parte, la señora Martínez dice que esa subvención sirvió para “la contratación de un comercial…” Pues aquí hay una nueva incongruencia: ¿Cómo es posible que en 2011 la empresa tuviera cuatro empleados, y el mismo año que recibió la subvención solo uno, que mantuvo también durante 2013? Esto solo tiene una explicación, despidieron a su único trabajador para contratar al comercial que dice. Aclarada la tercera mentira.

CUARTA MENTIRA. El cerrojazo
Una vez más, la diputada electa niega la mayor, presentándose como víctima de “la evolución del mercado (…) y de una situación tan dura como la que hemos tenido que afrontar…” (creíamos que la culpa de todo era de Zapatero), argumentos esgrimidos por la empresaria para justificar el cerrojazo de su empresa y ya de paso reprocharnos que contáramos su situación de concurso de acreedores y posterior liquidación, como así quedaba patente en el BOE que publicamos el día 20 y volvemos a reproducir. Aclarada la cuarta mentira.

QUINTA Y ÚLTIMA MENTIRA. Los gananciales
Una vez más, Martínez Peñarrubia asegura que es totalmente falso que su esposo, José Pérez Ruiz, “haya tenido alguna participación directa o nominal en la empresa tal y como afirma con total alegría el informador”. Volvemos a las mismas, ¿pero de dónde saca esta mujer esa conclusión? ¿Pero dónde ha leído, porque en ELPLURAL.COM no, que su esposo participe directa o nominalmente en la empresa? Nosotros decimos que es “partícipe” de la empresa de su mujer porque llana y sencillamente ambos comparten un régimen de gananciales en el matrimonio. ¿Sabe la señora Martínez que conlleva un régimen de gananciales? Hagamos pedagogía: Señora diputada, un régimen de gananciales es una sociedad conyugal (lo tuvo mío y lo mío tuvo); es el régimen económico matrimonial por excelencia en derecho común, o lo que es lo mismo, a través de la sociedad de gananciales se hacen comunes para el marido y la mujer las ganancias o beneficios obtenidos de forma indistinta por cualquiera de ellos. Recordarle, eso sí, que cuando la sociedad matrimonial se disuelve, ya sea por fallecimiento de uno de los cónyuges, ya sea por separación, divorcio  o nulidad,  los bienes y derechos que se hubieran generado bajo ese régimen de gananciales se atribuyen por mitades a ambos cónyuges. No sé, creo que deberíamos cobrarle por esta asesoría. Aclarada la quinta y última mentira.

CONCLUSIONES. Verdades como puños
En fin, en el escrito de réplica de Pilar Martínez Peñarrubia se recogen insultos, amenazas y calificativos a los que no vamos a responder; se retrata ella misma. Sin embargo, no deja de llamar la atención sus dotes para tergiversar la verdad y el grado de ocultación de los hechos descritos por esta señora, que en ningún momento cita la conversación que este periódico mantuvo con ella, en la que el firmante de la crónica intentó recabar su opinión sobre su situación procesal y sobre las subvenciones recibidas por su empresa quebrada. “Estoy en la calle; no puedo hablar; esta tarde le llamo” (la factura del teléfono del autor de la crónica recoge la llamada a su móvil y al Ayuntamiento de la que es alcaldesa). Eso fue el 20 de mayo y todavía estamos esperando. No conforme con este fingimiento nos envía una carta “acogiéndose a mi derecho a rectificación”, dice, cuando en todo momento se negó a responder a las preguntas del periodista, contra el que dice emprenderá acciones legales (pero que el abogado lo page de su bolsillo), lo que sería muy esclarecedor porque así, en sede judicial, podríamos conocer los tejemanejes de esta diputada, que en la pasada legislatura, justo el año de la subvención de 13.000 euros recibida por su ahora quebrada empresa, fue nombrada (8 de julio de 2011) secretaria de la Comisión de Empleo de las Cortes de Castilla-La Mancha hasta hace unas semanas. Aclara la verdad.