El barco adquirido por la Diputación de Toledo por capricho de Arturo García-Tizón.



Nunca antes en la historia política de este país un presidente de diputación había estado tan cuestionado como el exmandatario del organismo provincial de Toledo, el popular Arturo García-Tizón, cuya gestión al frente de la institución entrará en los anales de los despropósitos, del derroche y de una megalomanía de difícil parangón, como así lo denuncian constantemente todos los partidos políticos (salvo el PP) con representación en la Diputación toledana, que desde hace unas semanas tiene abierta una comisión de investigación para averiguar el destino de unos pisos del organismo que fueron rehabilitados con dinero público  para uso y disfrute personal de García-Tizón y de los suyos. Pero aquí no queda la cosa. Qué va. Ahora sabemos que el nuevo Gobierno provincial, presidido por el socialista Álvaro Gutiérrez, no sabe qué hacer con el “barquito de Tizón”, otro capricho del hoy número dos de la candidatura de Cospedal en las elecciones del 20-D, que costó a los toledanos 400.000 euros para que surcara las aguas del río Huso en busca del “arca perdida” del yacimiento de Ciudad de Vascos, con la Justicia también en contra de este desproporcionado sueño propio de un mal gestor, valorado, según el PSOE, en seis millones de euros.

Se busca comprador
El caso es que los astilleros asturianos Gondán tienen acabado el barco, estibado en el muelle sur de Castropol, a la espera de que la Diputación de Toledo, que ya ha pagado el 80 por ciento de los 400.000 euros en los que estaba presupuestado el “caprichito de Tizón” (), recoja la embarcación. Sin embargo, el presidente del organismo, el socialista Álvaro Gutiérrez, ha dejado claro que el barco nunca surcará las aguas del río Huso ni del pantano de Azután, por lo que estudia en la actualidad qué hacer con esta embarcación, que pasa, necesariamente, por alcanzar un acuerdo con los astilleros del puerto de Figueras, al que con toda seguridad se le encargará realizar las gestiones para la venta de la embarcación, aunque esto implique cierta devaluación, pero más vale perder ahora parte de la inversión, que llevar a cabo el “sueño megalómano de Tizón”, según declaraciones de Gutiérrez a la Cadena Ser.



Los astilleros pretenden cobrar peaje
Sin embargo, los asturianos quieren algo más, además de cobrar el 20 por ciento que resta por pagar. Quieren que si la Diputación de Toledo no retira la embarcación page una especie de apeadero o alquiler por tener el barco estibado en los astilleros hasta que éste pueda ser vendido, según recoge el reportaje realizado hace unos días por la Televisión del Principado de Asturias (ver video). Fuentes de la Diputación consultadas por ELPLURAL.COM aseguran que las conversaciones con Astilleros Gondán “están en la buena dirección” y que al final encontrarán un comprador para el “barquito de Tizón”, ya que Álvaro Gutiérrez ha  mostrado su intención de revisar el proyecto de Ciudad de Vascos de manera “totalmente distinta” a cómo se configuró por parte del anterior equipo de Gobierno, asegurando que se puede resolver adecentando el acceso terrestre original al yacimiento por “una mínima cantidad” que ha tasado en 60.000 euros.

Ciudadanos pide otra comisión de investigación
Ante tamaño desaguisado, no es de extrañar que el grupo de Ciudadanos en la Diputación de Toledo quiera también investigar este faraónico y derrochador proyecto. De ahí que el partido de Rivera vea responsabilidades políticas, e incluso penales, en esta inservible y caprichosa inversión que se enfrenta a dos problemas, según el presidente de la Diputación, como son “el proceso judicial y que ya se ha gastado mucho dinero”, por lo que pretende “reajustar todo lo que tiene que ver con el proyecto, lo que pasa por llegar a acuerdos con propietarios de las fincas y con los astilleros para minimizar los costes no retornables”.

La Justicia paró los pies a Tizón y a Cospedal
El caso es que el proyecto de Ciudad de Vascos, donde se han invertido ingentes cantidades de dinero sin ton ni son, fue paralizado por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla La Mancha (), cuyos magistrados dieron un severo tirón de orejas a Arturo García-Tizón y a su “socia” en este desaguisado, la expresidenta de la región, María Dolores Cospedal. “García-Tizón quiso evitar que los visitantes pasaran por una finca en concreto y para ello buscó una ruta alternativa que pasa por un lago”, dijo el actual presidente de la Diputación toledana, para seguidamente concretar: “Y eso lo resolvió con un barco y embarcaderos, y para llegar a ese embalse había una finca privada que tuvo que expropiar, con los consabidos problemas judiciales en esas expropiaciones”.  Tantas cosas mal hechas llevan a Gutiérrez  a sentenciar que “para quitar unas servidumbres tienen que poner otras y eso nos va a salir muy caro”. El socialista lamenta que García-Tizón llevara a cabo este proyecto coincidiendo con una “crisis galopante, con más del 30 por ciento de desempleo en la provincia y 100.000 parados, 40.000 familias sin ningún tipo de ingreso, subsidio o ayuda y con miles de niños con dificultades”, recuerda Gutiérrez, por lo que le parece “desalmado emplear seis millones de euros en un proyecto como este”.