Mariano Rajoy no ha perdido ocasión de advertir sobre los riesgos de que la balanza del voto falle a favor de Podemos durante la Convención que el PP ha celebrado este fin de semana y en su clausura elevó el tono al considerar la nueva formación un experimento peligroso. “No podemos jugarnos el futuro de nuestros hijos a la ruleta rusa de la frivolidad, la incompetencia y el populismo. No podemos”, subrayó el presidente del Gobierno, jugando con el nombre del partido de Pablo Iglesias. "Este es un país serio y sabemos que los problemas no se resuelven con conjuros caribeños o palabras mágicas", añadió.

Rajoy contestaba así a la advertencia del líder de Podemos, quien en su primer discurso en Valencia afirmó que empezaba "la cuenta atrás" para el PP. En Grecia  -dijo Iglesias- “ya se escucha el tic-tac” del cambio.

"Algunos cargos no han estado a la altura"
La corrupción, en cambio, que planeaba sobre la convención tras la salida de Luis Bárcenas de la cárcel, no tuvo casi peso en los discursos de Rajoy, que pasó de puntillas sobre el tema, al reconocer que "algunos cargos" "no han estado a la altura", pero, sin citar nombres, tampoco el de Bárcenas, el presidente del Gobierno ha defendido que su partido ha actuado eficazmente frente a ellos "legislando para evitar que vuelvan a suceder" y ha atribuido a una "demagogia feroz" las críticas al PP por estos motivos.

La honorabilidad del PP
"No estamos dispuestos a permitir que estas cuestiones empañen ni la honorabilidad de nuestro partido ni la confianza de cientos de miles de militantes que defienden nuestras ideas en todos los rincones de España ni la imagen de España en su conjunto", ha dicho el presidente del Gobierno en su discurso en la clausura de la Convención del PP.

Rajoy se ha parapetado tras su discurso de la recuperación económica: "el cambio ya se ha producido", ha dicho antes de insistir en que "es una realidad".

"Hemos hecho un cambio de la noche al día, de destruir a crear, de meter a España en la crisis a sacarla de la crisis, ha sido el cambio de un Gobierno socialista a uno del Partido Popular", ha subrado Rajoy, que ha vuelto a prometer que bajará los impuestos en 2016.

Las elecciones en Cataluña
El jefe del Gobierno se ha referido, por otra parte, a las elecciones que pretende convocar en Cataluña el próximo 27 de septiembre el presidente de la Generalitat, Artur Mas. "No pueden ser ni serán un camino hacia la fractura de España" y  "tendrán el mismo carácter de siempre" y no serán plebiscitarias.  Si alguien cree que "con un subterfugio tan burdo podrá soslayar la legalidad y tomar decisiones que las leyes no autorizan, no tiene los pies en el suelo".