La decisión de Cameron de alejarse nuevamente de la UE se enmarca en el euroescepticismo mayoritario en Reino Unido, pero aún así ha encontrado fuertes críticas en su propio país, preocupados por la interdependencia entre la economía británica y la de la eurozona. También le han reprochado que no pudiera justificar su defensa de privilegios para las entidades financieras británicas y cómo les iban a perjudicar los nuevos requisitos regulatorios apuntados en la cumbre de la semana pasada.

Miembro de FAES habla de "soledad espléndida"
Las críticas han sido generalizadas en el resto de Europa ante la actitud aislacionista de Cameron. Más extraño es que la estrategia británica encuentre valedores en otros países miembros de la UE, pero lo ha hecho, y algunos son aliados de peso. Rafael Bardají es un peso pesado en FAES -la fundación ideológica del PP- donde es el director de Política Internacional. En un artículo publicado en La Gaceta, Bardají aplaude la "soledad espléndida" británica y asegura que "David Cameron ha hecho lo correcto".

El problema no son los ajustes, sino la "soberanía"

Aunque Mariano Rajoy secunda las directrices de Merkel y Sarkozy para la UE y este ideolólogo de FAES es a su vez un defensor de las políticas de recortes y rigor presupuestario -ya sean las defendidas por el Tea Party o por Merkel- en esta ocasión Bardají apela a la "soberanía" para no ceder ante Berlín y París. El artículo también ha sido difundido a través del GEES, un centro de propaganda neocon que fundó Bardají, un ideólogo con buenos contactos en el ala más dura del Partido Republicano. También colabora estrechamente con Aznar tanto en FAES como en el lobby Friends of Israel, y fue su principal asesor en materia de Defensa durante la guerra de Irak que dividió a la UE entre europeístas y pro-estadounidenses.

Moa contra el "rebaño" de políticos europeos
Pero además de este miembro de FAES, Cameron encuentra en España otros aliados como el pseudohistoriador franquista Pío Moa, quien desde la web de Losantos, Libertad Digital, lanza un "¡Hurra por Inglaterra!". Asegura que el primer ministro británico "ha hecho una declaración de democracia y de independencia no solo económica sino política, frente al rebaño de políticos europeos dispuestos a hacer caso omiso de sus conciudadanos y renunciar a sus derechos de primogenitura a cambio de un plato de lentejas o, más propiamente, a la promesa de un plato de lentejas (...)".

Nostalgia del final del franquismo, con España "fuera de la CEE"
La conclusión de Moa es inquietante: "España tiene su propia experiencia: nunca creció de manera tan rápida y sana como en los últimos quince años del franquismo, fuera de la CEE. La entrada en la CEE, luego UE, nos fue presentada por los demagogos como la maravilla de las maravillas. Pero trajo consigo pérdida de independencia, ninguna ayuda en nuestros conflictos con Marruecos o Gibraltar, y un ritmo de crecimiento económico mucho más bajo, insano y dependiente, con frecuentes altibajos".