Decíamos en la primera parte de esta crónica que la biografía oficial de Díaz Ayuso está repleta de puntos negros que han sido borrados por sus hagiógrafos de cabecera. No han dejado ni rastro. De hecho, su etapa en Network Madrid que fue de lo más fructífera para su C/C y para su agenda de contactos, sencillamente no existe. Son 3 años en blanco (marzo 2008 - julio 2011) donde no se sabe ni como entró, ni nada de nada sobre su supuesto trabajo. Lo que si sabemos es que lo que hizo lo compatibilizó con su presencia diaria en la sede del PP de Madrid para enredar en las redes sociales. 

Decíamos también que en esas fechas la corrupción en la CM se había institucionalizado. Los comisionistas, muchos de ellos en calidad de altos cargos, entraban y salían de las Consejerías con naturalidad y desparpajo. Eran los años de desarrollo pleno de Púnica, aunque lo que hoy se conoce por Caso Lezo comenzaba a tomar cuerpo. 

Ayusose desenvolvía con soltura mientras iba reforzando sus amistades con el equipo próximo a Aguirre. En concreto, mantiene una estrecha relación con el hoy investigado en el Púnica, el ex Consejero Salvador Victoria al que, desde su cuenta en twitter de Pecas, le defiende con verdadero entusiasmo y fervor.

Y en esas estábamos cuando aparece en escena el crédito impagado de Avalmadrid a sus padres y otros socios al que tuvimos ocasión de referirnos en la primera entrega y las múltiples gestiones que  la entonces diputada autonómica hace a través de directivos de esa sociedad mayoritariamente de capital público. Confiemos que cuando se normalice la situación se reactive la Comisión de Investigación y se promuevan acciones judiciales por alzamiento de bienes, trafico de influencias, etc.

A todo esto, la situación interna en el PP de Madrid, acosado por la UCO y las fiscales de la Audiencia Nacional, está en plena ebullición. En septiembre del 2012, la todopoderosa Esperanza Aguirre decide dimitir como Presidenta de la CM y como Diputada de la Asamblea, reservándose el cargo de Presidenta del PP regional

De Aguirre a Cifuentes

Tras su programada salida, entra en escena para sustituirla Ignacio González, uno de los genoveses más oscuros del entorno de Aguirre. Mientras todo esto sucedía Ayuso comienza a reubicarse desde su escaño. No tiene claro su futuro y recurre a sus amistades de NNGG y a los nuevos responsables del PP, tanto en el Gobierno regional como en Génova,13. Con este objetivo se acerca a la emergente y conspirativa Cifuentes que ya por entonces apuntaba maneras desde la delegación del Gobierno en Madrid. Y es que una vez que era vox populi que González no sería el candidato a las autonómicas del 2015, su necesidad sobrevenida por continuar en las listas electorales la llevaron a hacerse la encontradiza con el equipo de Cifuentes que sabía que sería candidata, o bien a la alcaldía de Madrid, o a la Presidencia de la CM. Dicho y hecho, con discreción se integra en el equipo de la precandidata para apoyar su campaña en las redes sociales. Es consciente que para determinados miembros del equipo de Cifuentes su presencia genera desconfianza por sus relaciones con Aguirre.

Su objetivo de mantenerse en las listas no solo lo consigue si no que además logra subir en el escalafón hasta situarse en un prometedor puesto 23. Se garantiza 4 años de supervivencia.

Y es así como despuntó ante los ojos de una Cifuentes que, a trancas y barrancas, logró formar gobierno con el apoyo de Ciudadanos. Comienza para Ayuso una nueva etapa donde incorpora a malas artes que ya había aprendido con Aguirre, las nuevas que le brinda Cifuentes que tiene a bien colocarla como su Portavoz Adjunta  del GPP en la asamblea de Madrid. 

Estamos en el verano del 2015 y son muy pocos los que saben que el futuro de Cifuentes está fuertemente comprometido por un robo a cara descubierta en una gran superficie cercana a la Asamblea de Madrid que había perpetrado 3 años antes. El temporizador para su caída se puso en marcha mientras Ayuso comenzaba a ensayar intervenciones parlamentarias cada vez más agresivas y sectarias.  

Caso Lezo y la dimisión de Aguirre

El Gobierno de Cifuentes continúa su curso hasta que en abril del 2016 el CasoPúnica explota de lleno con entrada de la UCO en la sede del PP de Madrid que, entre otras derivadas, provoca una nueva dimisión de Aguirre que ya estaba herida de muerte. En esta ocasión dimite como Presidenta del PP regional posponiendo su renuncia como concejala y portavoz del Grupo Municipal del PP en el Ayuntamiento de Madrid para justo un año después. 

Como es habitual, Ayuso opta por no decir ni mu. Ha aprendido que en tiempos de mudanzas mejor estarse quieta. Aguirre está cada día mas desdibujada y su futuro depende, por el momento, de Cifuentes que pasa a presidir la Comisión Gestoraencargada de preparar su elección como Presidenta regional para meses después.  Entre los miembros de esa gestora se encuentra la propia Ayuso que ve como es designada Vicesecretaria de Innovación y Participaciónque tras el Congreso extraordinario celebrado en marzo del 2017 en el que Cifuentes sale elegida,por poco mas de 8 mil votos, pasa a formar parte del Comité Ejecutivo del PPcomo responsable del Comité de AfiliaciónEn esa Gestora se codea con lo más granado del PP de Madrid y la suerte le acompaña hasta el punto que es premiarla con la Viceconsejería de Justicia de la que, como es natural, ignora todo. Afortunadamente para los madrileños allí apenas cobra durante 8 meses. Tras la dimisión de Cifuentes por el video de las cremas y el falso master en la URJC, Garrido la cesa y se vuelve a su guarida en Génova 13. 

Censo maquillado de afiliados

Pero en el tiempo que estuvo de máxima responsable de controlar el censo de afiliados y simpatizantes tuvo margen para poner en practica una de los encargos más oscuros de su trayectoria que básicamente consistió en maquillar el censo. Y es que, bajo su responsabilidad, sin mayores explicaciones, el PP de Madrid pasó de tener en el 2015, 94.743 afiliados a 68.427. Es decir, 30 mil afiliados menos en apenas 3 años que fueron distribuidos, según criterio de Ayuso, a ojo de buen cubero. De tal modo que 4.227 se cayeron por fallecimiento o por no haberse tramitado las bajas que solicitaron en su momento y otros 24.694 afiliados por no haberse podido localizar su paradero. Nadie dijo nada porque todo el mundo sabía que desde hace años el censo del PP, incluido el Nacional, es un pufo y un bluf.

Presidenta desde un apartahotel amigo

Con esta trayectoria tan mediocre, gracias a la carambola de la caída de Rajoy y su sustitución por Casado, la vida de Ayuso y de los madrileños dan un vuelco total. Y es que en apenas 8 meses pasa de su madriguera en Génova 13 a presidir desde la Puerta del Sol la mismísima CM, gracias a una doble combinación de elementos: ser designada candidata por Casadoperder estrepitosamente las elecciones y como recompensa, lograr los apoyos de Vox Ciudadanos para formar un inestable Gobierno de Coalición.

Con estos mimbres era previsible que los primeros 7 meses fueran un caos, donde las ocurrencias y las improvisaciones estaban en el orden del día de los Consejos de Gobierno y en la agenda disparatada de Ayuso. Como prueba os sugerimos pinchar este enlace que resume bien este periodo: 240 enchufes, una medalla a Guaidó, un chiringuito para MAR y un solo proyecto de ley.

Era por tanto predecible que la llegada a España del coronavirus y en particular a la Comunidad de Madrid, con un gobierno presidido por alguien con la trayectoria de Ayuso, podía generar consecuencias trágicas. Las cifras a fecha 19 de mayo son suficientemente expresivas como para que cada cual saque sus propias conclusiones. Sobre un total de 27.778 fallecidos en España, 14.144 lo han sido la Comunidad de Madrid. Es decir, más de la mitad. 

Y mientras todo esto iba sucediendo, especialmente en las residencias de mayores donde fallecían miles de ancianosDíaz Ayusoradicalizaba su discurso acusatorio, estimulada y jaleada por su Rasputín Rodríguez. Nadie, salvo ellos y un círculo muy reducido de colaboradores, sabía que desde antes del Estado de Alarma toda esta estrategia de confrontación se había diseñado cómodamente instalada en dos aparta hoteles de lujo que su amigo Enrique Sarasola le había prestado por el módico precio virtual de 80 € el día. 

Además, por si esto fuera poco, durante su estancia que a fecha de hoy continúa, se han cruzado en el camino, contratos públicos que aparecen y desaparecen a favor de Sarasola, dimisiones y ceses de altos cargos, reorganizaciones chapuceras de Consejerías, estadísticas manipuladas, fiestas sorpresas con motivo del cierre del Ifema y siempre acompañados de un largo listado de posados programadoscon declaraciones que la sitúan en el limite de la decencia, del Código Penal y del Código ético del PP de Madrid.    

Acabamos ya con este repaso recordando que en el ascenso desde los cenagales genoveses hasta la 1ª Planta de la Puerta del Sol hay responsables con nombres y apellidos que conviene recordar y tener a mano para que cuando Ayuso caiga lo hagan también ellos. Así sea.