Ha sucedido este jueves. Vox ha negado que los nazis persiguieran a los homosexuales. De hecho, la negativa del partido de extrema derecha ha impedido sacar adelantes una Declaración institucional en el Ayuntamiento de Valencia sobre el 75 aniversario de la liberación del campo de concentración de Auschwitz. Desde Vox esgriman que no es cierto que en Auschwitz hubiese personas detenidas por su carácter LGTBI.

Pero todo esto es mentira. Los homosexuales no tuvieron una vida fácil durante el holocausto nazi. Solo un grupo de personas era más odiado por Adolf Hitler durante el Tercer Reich que los judíos, estos eran los homosexuales. La búsqueda de la perfección en la raza aria, llevó al Führer a perseguir y castigar la homosexualidad durante el tiempo que estuvo al mando. Hay que destacar, que en esta ocasión a las lesbianas no se las perseguía tanto como a los gays, pero a éstos se les consideraba débiles y afeminados, y que no podían luchar por la unidad de Alemania, y, por tanto, no podían seguir con el crecimiento de la población alemana. 

La primera medida de Hitler, fue la quema de miles de libros e imágenes, por considerarlas ''degeneradas'', en una gran hoguera del centro de Berlín. Esta fue la primera medida de muchas que adoptaría el régimen nazionalsocialista para conseguir el exterminio de la homosexualidad. Eldorado, bar de ambiente en la Alemania de los años 20, fue convertido en una máquina propagandística del régimen nazi. Llevaron a cabo la prohibición de numerosas revistas forzando a los homosexuales a la clandestinidad. Esto se entiende mejor, con la creación de ''listas rosas'' en las que apuntaban los nombres de las hombres homosexuales para perseguirlos por considerar que hacían ''actividades indecentes criminales entre hombres''. 

Pero esto no es todo, la Gestapo anunció públicamente que todos los hombres que estuvieran en estas listas serían deportados a campos de concentración. Así fue que, entre 1933 y 1945, la policía de las SS bajo las órdenes de Heinrich Himmler, arrestó a más de cien mil personas acusadas por ser homosexuales. Más de diez mil personas fueron internadas en campos de concentración y fueron marcados con un triángulo rosa en su pecho. 

Homosexuales con el triángulo rosa en el pecho

Es en este enclave donde entran en juego los médicos alistados en las SS. El primer protagonista era un médico danés llamado Carl Vaernet, que realizó experimentos médicos con prisioneros homosexuales en campos de concentración. A diferencia de la mayoría de los demás médicos nazis, nunca fue juzgado en Nuremberg. Este médico logró escapar a Argentina donde siguió sus investigaciones sobre métodos para la erradicación de la homosexualidad. En los campos de concentración, y bajo la autoridad de Himmler, llevó a cabo experimentos en homosexuales para ''curarles''. El jefe de la Gestapo exigió el ''exterminio de la existencia anormal... el homosexual debe ser eliminado por completo''. Vaernet se especializó en la investigación hormonal para ''curar'' la homosexualidad. Todo esto llevó al danés al campo de concentración de Buchenwald para, una vez allí, experimentar con los prisioneros homosexuales. Les insertaba glándulas hormonales artificiales en sus ingles para ver su reacción. Por culpa de las condiciones insalubres del campo de exterminio, murieron dos hombres por diversas infecciones. 

En los propios campos de concentración, los separaban del resto de prisioneros para prevenir la ''propagación de la homosexualidad'' a otros prisioneros y, sobre todo, a los guardias. Los jueces y los oficiales de los campos de las SS podían ordenar la castración de un prisionero homosexual sin su consentimiento. Los crueles experimentos que realizaban causaban diversas enfermedades, mutilaciones y, en numerosas ocasiones, la muerte. Todo esto no sirvió para nada, porque obviamente no obtuvieron ningún tipo de conocimiento científico. 

Aunque se desconoce el número de homosexuales que fueron asesinados por el régimen nazi, se piensa que en torno a más del millar de homosexuales perdieron la vida por el hecho de gustarles una persona de su mismo sexo. Lo único que sacamos en claro de todo esto es que fueron especialmente vilipendiados y castigados.