Los Reyes con sus hijas, la Reina Sofía  y las Infantas Cristina y Elena, en Palma de Mallorca (EFE)



La relación de Letizia con sus cuñadas, las Infantas Cristina y Elena, no ha sido color de rosa, a tenor de informaciones en ese sentido. En 2006, la entonces Princesa de Asturias “montó en cólera” cuando supo que Cristina de Borbón había sido invitada al influyente Foro de Davos. La Casa Real optó finalmente por no enviar a ningún miembro de la Familia.

La Infanta se cogió "un berrinche"
La Infanta Cristina “cogió un berrinche tremendo porque le hacía mucha ilusión participar en el Foro de Davos y culpó de todo a Letizia”, según relatan fuentes de Zarzuela citadas por El Confidencial, que aseguran que “las relaciones de la Princesa de Asturias y las Infantas comenzaron a deteriorarse desde muy pronto”.

Zarzuela rechazó la invitación a Letizia
La cosa sucedió así: el Foro de Davos había invitado a Letizia por su antigua vinculación profesional con los medios de comunicación, pero la Casa Real rechazó la invitación porque sólo llevaba casada poco más de un año con Felipe.

El Foro las había invitado a las dos
Por su parte, el Foro había invitado a la Infanta Cristina y a Letizia por diferentes medios. El 29 de julio de 2005, quien fuera subdirector de proyectos regionales de Davos, Pedro Ralda, que acababa de ser contratado por Urdangarin y su socio, Diego Torres, como director institucionales del Instituto Nóos, envió un correo a la subdirectora del foro suizo, María Hermoso, en el que le advertía que había “un problema” porque “os estamos ayudando para tener a la infanta Cristina, tal como quedamos en Ginebra, y ahora nos hemos enterado que habéis invitado a la princesa Letizia. La verdad es que no tenéis que invitar a dos personas de Casa Real al mismo tiempo, no les gusta".

María Hermoso respondió a Ralda que había invitado a Letizia, pero que “contestó que no podía venir, y fue entonces cuando invitamos a Cristina. No fueron invitadas al mismo tiempo. Siento el malentendido".

Cuando la entonces Princesa de Asturias se enteró de que su cuñada sí acudiría a la importante cita anual, que reúne en la localidad suiza a líderes políticos, empresariales e intelectuales de todo el mundo, “montó en cólera”, según las fuentes citadas. Y la Casa Real optó, finalmente, como se ha dicho antes, por rechazar ambas invitaciones.