El delegado del Gobierno en Toledo, Jesús Labrador, el ministro del Interior, Jorge Fernández-Díaz, y la presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal. JCCM El delegado del Gobierno en Toledo, Jesús Labrador, el ministro del Interior, Jorge Fernández-Díaz, y la presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal. JCCM



El desfile de la procesión del Corpus Christi en Toledo es una tradición que se remonta a 1595. Nunca antes, en 418 años de historia, un representante del establiment real y político (presidieron los desfiles reyes, emperadores y ministros) había sido abucheado por los toledanos como así sucedió el jueves, 7 de junio de 2012, cuando la presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores Cospedal, tuvo que aguantar durante dos largas horas el cabreo de los ciudadanos, que la increparon a lo largo del recorrido procesional, recriminándola sus salvajes recortes en sanidad, educación y dependencia.

En 2013 “huyó” a Bruselas…
Hecho que saltó a todos los medios de comunicación (no controlados por el PP, que son la mayoría) y que hizo reflexionar a Cospedal sobre su participación en este emblemático desfile procesional. El caso es que para evitar los nuevos abucheos, la presidenta de Castilla-La Mancha se “inventó” un viaje a Bruselas para hacer no se sabe qué, lo que le permitió evitar el desfile del Corpus de 2013, convirtiéndose así en la primera mandataria toledana en 418 años que renegaba de la celebración más querida por los habitantes de la Ciudad de las Tres Culturas.

…Pero en 2014 quiere participar
El escándalo de su ausencia movió muchas conciencias, todas ellas de derechas, que no entendía que la máxima autoridad castellano-manchega se “fugara” a Bruselas en vez de seguir a la Custodia de Arfé en su angosto recorrido toledano. De ahí que Cospedal quiera en 2014 participar en el Corpus y así acallar las voces críticas y poder lucir, una vez más, su peineta y mantilla, pero siempre y cuando tenga garantías de que no será abucheada, increpada y recriminada por su política neocon.

Jorge Fernández, al rescate de Cospedal
Dicho y hecho. O lo que es lo mismo: si hay que hacer una ley ad hoc se hace. Si hay que cambiar el Código Penal, se cambia; si hay que introducir nuevos conceptos en la criticada Ley de Seguridad Ciudadana que este viernes presentaba el ultracatólico ministro del interior, Jorge Fernández Díaz, se introducen, aunque chirríen y dejen en evidencia a Cospedal, pero en 2014 la también secretaria general del PP desfilará en la procesión del Corpus gracias a la protección que el ministro del Interior le proporciona con su nuevo código disciplinario, que intenta militarizar a la cansada ciudadanía con millonarias sanciones, aplicando lo que ya se conoce como la “ley del miedo, del silencio”, como la denominó Eduardo Madina.

Manipulación del art. 633 del Código Penal…
Y para que todo esto tenga visos legales, el opusiano Jorge Fernández ha introducido determinantes matices en el Código Penal que buscan el beneficio directo de Cospedal, como lo prueba la manipulación del artículo 633 del Código Penal (ver pág. 160 del BOE.23-11-95) que dice:Los que perturbaren levemente el orden en la Audiencia de un Tribunal o Juzgado, en los actos públicos, en espectáculos deportivos o culturales, solemnidades o reuniones numerosas serán castigados con las penas de arresto de uno a seis fines de semana y multa de diez a treinta días”. Al ministro del Interior, fiel de misa de a doce, no le ha temblado el pulso para modificar el citado artículo e incorporar el hecho religioso como un orden establecido. La manipulación en cuestión quedaría de la siguiente forma: “Los que perturbaren levemente el orden en la Audiencia de un Tribunal o Juzgado, en los actos públicos, en espectáculos deportivos o culturales, solemnidades Y OFICIOS RELIGIOSOS, o reuniones numerosas serán castigados con las penas de arresto de uno a seis fines de semana y multa de diez a treinta días”. Más claro, blanco y en botella.

De la patada de Corcuera, a la peineta de Cospedal
Está claro, ¿no? Ningún dirigente nacional del PP tiene problemas en las procesiones semanasanteras de sus pueblos salvo María Dolores Cospedal, de ahí que el Gobierno de Rajoy quiera sacar adelante una esperpéntica ley que proteja a su devaluada secretaria general y que se parece mucho a la que impulsó el ministro socialista del Interior, José Luis Corcuera, quien en 1992 pretendió dar una patada a la puerta de la casa de los ciudadanos para saber qué hacían. Por mucho que se empeñe Fernández, la presidenta de Castilla-La Mancha no puede salir a la calle, sin que “veinte guardias civiles velen por su seguridad y sin que sea abucheada”, recuerda el líder socialista y alcalde de Toledo, Emiliano García-Page,

¿Quién se atreverá a abuchear a Cospedal?
Es posible que el Tribunal Constitucional tire también por tierra la “ley Fernández”, y el ministro del Interior tenga que dimitir, pero mientras que esto ocurre, María Dolores Cospedal podrá desfilar el 19 de junio de 2014 en la procesión del Corpus sin que nadie se atreva a rechistar, so pena de ser sancionado con multas que van de 30.000 a los 600.000 euros (ver anteproyecto del MIR). Si además le añadimos que el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, Jesús Labrador, es un fiel servidor de la secretaria general del PP, entonces, los ciudadanos que reivindiquen libertad de expresión, o simplemente exterioricen en el Corpus su desacuerdo con la política llevada a cabo por la neocon presidenta castellano-manchega, tendrán que pedir un crédito para pagar su derecho a protestar.