El independentismo unifica su mensaje tras una semana marcada por el caos en Rodalies. Las dos grandes fuerzas mayoritarias del espectro secesionista en Cataluña articulan su narrativa contra el Govern de Salvador Illa y el Ejecutivo de Pedro Sánchez. Ya este pasado miércoles, tanto Junts per Catalunya como Esquerra Republicana señalaron, sin ambages, a sendas administraciones socialistas, incluso el líder de la fuerza progresista, Oriol Junqueras, amenazaba con pedir dimisiones. Esas palabras del presidente de los republicanos han traspasado la linde de la advertencia para convertirse en una realidad, hasta el punto de que este mismo domingo ha exigido los ceses tanto del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, como de la consellera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Silvia Paneque, colocándose a rebufo de la estrategia tanto de la derecha española como de la catalana; con un Carles Puigdemont que este pasado sábado urgía a “despertar de la anestesia socialista”.

Junqueras ha comparecido este domingo ante los medios de comunicación para consolidar su estrategia de confrontación contra los socialistas. Tanto en la Generalitat como en el Palacio de La Moncloa. El líder de los republicanos ha dejado a un lado las amenazas del pasado jueves para exigir públicamente y sin tapujos las cabezas tanto de la consellera de Salvador Illa como del ministro Óscar Puente. El motivo, el caos ferroviario que ha vivido la región durante estos últimos días, obligando al Govern de la Generalitat, en consonancia con Renfe y Adif, a suspender por completo el servicio de Rodalies en todo el territorio catalán. Decisión que a ojos de Junqueras no es sino una “dimisión” de facto de las “obligaciones” de los dos dirigentes socialistas señalados.

Así se ha manifestado Junqueras 24 horas después de que su homólogo de Junts, Carles Puigdemont, arremetiera contra el Ejecutivo “españolista” de Salvador Illa, al que acusaba de seguir la senda del Gobierno central. El presidente de Esquerra sostiene que tanto Paneque como Puente “han dimitido de sus obligaciones y sus funciones”, argumentando que ambos “están más pendientes” de buscar “excusas puntuales” que de solventar y afrontar “el problema en toda su magnitud”. “A efectos prácticos ya están dimitidos, pero también deberían dimitir en aspectos formales”, ha precisado el jefe de la formación republicana.

Al mismo tiempo, Junqueras ha exigido que se acometan inmediatamente todas las obras necesarias para reabrir tanto la AP-7 como la red de Rodalies, al considerar a la primera como una “arteria vital de nuestro país”. “Muchas de estas obras no pueden esperar. Se tienen que resolver ya”, ha urgido el presidente de los republicanos, percutiendo en que las líneas de ferrocarril tienen que “reabrirse” con efecto inmediato o, en su defecto mientras persista la suspensión, debería ponerse a disposición del usuario “un servicio alternativo”, así como un refuerzo especial de “las líneas de autobuses”.

Sujeto a ello, el líder de Esquerra ha urgido al Ejecutivo catalán que facilite el teletrabajo, censurando que el conseller de Empresa i Treball, Miquel Sámper, no se ha reunido aún con patronales y sindicatos. Incluso lamenta que sus declaraciones durante estos días de caos ferroviario se hayan limitado al turismo desde Fitur.

Décadas de “desinversión”

Junqueras ha percutido en las críticas a Paneque, acusándola de ser “una excusa” al adoptar una posición de protección al Gobierno en lugar de denuncian lo que el republicano considera como una “desinversión” en la infraestructura ferroviario. En este sentido, tratando de marcar tenues distancias con Junts, ha reivindicado el papel de su formación como un actor que aporte soluciones “entre los que gritan y disimulan”. Así, ha insistido en que las presumibles carencias de la red no pueden ser una justificación para la suspensión del sistema, sino la razón que exija una intervención inmediata.

Y es que el republicano asume como “muy grave” el estado de la red ferroviaria, que ha sufrido “décadas de desinversión por parte del Estado español”. “Prácticamente no construyen ni un kilómetro de ferrocarril convencional en Cataluña. Y esto tiene un precio. Y el precio lo están pagando los usuarios y también la sociedad catalana”, ha redundado un Junqueras que no compra las tesis del temporal como consecuencia directa de la paralización del servicio. “Si el problema fuera que ha llovido, todas las infraestructuras del país se verían afectadas, no sólo aquellas que son titularidad del Estado”, ha destacado. Por ello, ha urgido al Govern de Illa que haga “un buen diagnóstico” y tire de pedagogía para explicar por qué aún no se han resuelto las incidencias en la red ferroviaria, que seguirá con los mismos problemas este lunes.

En este sentido, interrogado por la reciente constitución de la empresa mixta entre Estado y Generalitat de Rodalies, Junqueras ha asegurado que se trata de un “muy buen acuerdo”, pero no culminará y explotará todo su potencial hasta que cristalice el traspaso pleno de las competencias al Govern. Sí admite que se trata de una primera piedra en el camino hacia un sistema de transportes robusto, aunque espera que ese “cambio importante” se note tan pronto como sea posible.

Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes

Síguenos en Google Discover