La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, sobrepasó todas sus funciones al apoyar abiertamente y en nombre de los Veintisiete la guerra ilegal desplegada por Estados Unidos (EEUU) e Israel contra Irán. La máxima mandataria comunitaria se posicionó del lado de aquellos que vulneran el derecho internacional y la caterva belicista española, encabezada por el Partido Popular (PP), salió rápidamente a defenderla. Apenas unas horas después, la alemana se ha desdicho, dejando una vez más a los de Alberto Núñez Feijóo solos en Europa.
“Ya no podemos confiar en el sistema basado en normas como la única manera de defender nuestros intereses ni asumir que sus reglas nos protegerán de las complejas amenazas a las que nos enfrentamos […] Europa ya no puede ser la guardiana del orden del viejo mundo, de un mundo que ha desaparecido y que no volverá", se envalentonó la mandataria europea. Por si fuera poco, añadió que dilucidar si la guerra era “necesaria” o “elegida” por EEUU, instando a “centrarse en la realidad de la situación” y no “derramar lágrimas” por Irán.
Otros altos cargos de la UE, como Antonio Costa, presidente del Consejo Europeo, o Teresa Ribera, vicepresidenta de la Comisión, alzaron la voz por las declaraciones de von der Leyen y la emisora ha rectificado: “Ver cómo está el mundo no reduce nuestra determinación para luchar por el mundo que queremos. La Unión Europea se fundó como un proyecto de paz. Nuestro compromiso inquebrantable con la búsqueda de la paz, con los principios de la Carta de las Naciones Unidas y con el derecho internacional son tan fundamentales hoy como lo fueron en el momento de nuestra creación”.
“Siempre defenderemos estos principios”, ha zanjado en un discurso ante el Pleno del Parlamento Europeo, recordando la carta fundacional de la institución que representa. Una enmienda a sus propias palabras que, una vez más ha dejado fuera sitio al Partido Popular español, de la misma familia política que von der Leyen. Génova 13 decidió colocarse del lado de Donald Trump con el inicio de la ofensiva y vio en la alemana una oportunidad de cargar contra Pedro Sánchez y sumar algún adepto a su causa, pero cada vez está más sola en el continente.
“¿El mundo tiene normas? Sí. ¿Las cumple todo el mundo? No. ¿Tiene que quedarse Europa llorando en una esquina porque no se cumplen las reglas? No. Eso es lo que ha dicho la señora von der Leyen”, pronunciaba este martes la portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, Ester Muñoz. Ahora que la presidenta de la Comisión Europea ha corregido sus palabras, la número tres de Feijóo podría añadir una pregunta a su discurso: ¿Va a rectificar también el PP?
La respuesta es de sobra conocida: no. “El mundo está cambiando y no tiene nada que ver”, proseguía Muñoz, quien al igual que la arrepentida von der Leyen justificaba que dejar de confiar en el derecho internacional era casi obligatorio debido al contexto. “La UE quiere multilateralidad y derecho internacional y cree en las normas, ¿pero tenemos la capacidad de garantizar que eso se haga así en todo el mundo?”, exponía. Es decir, ante los bombardeos sobre población, genocidios, secuestros de presidentes, robo de materias primas y demás tropelías que se acometen contra países no aliados la UE debe callar.
La justificación de la analista internacional del PP es que la UE, bloque comercial y alianza de países más grande del mundo, “no tiene la influencia necesaria”. Otra pregunta se podría deslizar de estas palabras: ¿Para qué sirve entonces la UE? Atendiendo a cómo se han comportado Feijóo, en España; Merz, en Alemania; o von der Leyen, en Europa; para aplaudir todo aquello que le apetezca hacer a Estados Unidos y a sus patrocinados, desde Israel a los yihadistas que a elevado a gobernar Siria.
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