No cesan las hostilidades en Irán. Las armas siguen cargadas y preparadas para disparar, sin abandonar en ningún momento un posición ofensiva. La credibilidad de Trump, en este tema, comienza a verse seriamente cuestionada, ya que mientras sigue asegurando que un acuerdo de paz está muy próximo a alcanzarse, el fuego cruzado, iniciado mayormente por el presidente estadounidense, continúa dándose y siendo un lastre para las negociaciones.

Los bombardeos de Estados Unidos a Irán se han producido en dos noches consecutivas, aumentando su intensidad de una jornada a otra. Como se mencionaba, estos ataques han tenido lugar en plenas negociaciones de paz, provocando una respuesta de los iraníes que no solo han abierto fuego contra 18 emplazamientos de relevancia y con alguna relación con las fuerzas estadounidenses en las bases militares de Ali Al Salem y Ahmad al Haber en Kuwait, y la base de la Quinta Flota estadounidense en Baréin, sino que también advierten que procederán a llevar a cabo un bloqueo absoluto del Estrecho de Ormuz. En este contexto, en el que sigue habiendo una escalada de tensión a pesar de las conversaciones que ambos países mantienen para tratar de poner fin al conflicto, Trump ha amenazado con ordenar un nuevo bomardeo este jueves si Irán no acepta sus condiciones para que esta guerra concluya.

Según expone el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), las operaciones de ataque efectuadas contra Irán en las últimas horas estuvieron dirigidas contra sistemas de defensa antiaérea, infraestructuras de comunicación y emplazamientos de vigilancia que, según han defendido, suponían una amenaza para las tropas estadounidenses y para el tráfico marítimo internacional que atraviesa las aguas del golfo Pérsico.

Mientras tanto, el discurso iraní se ha endurecido todavía más. El comandante de las fuerzas aeroespaciales de la Guardia Revolucionaria, Mayid Musaví, ha advertido de que cualquier intento de poner en riesgo el control iraní sobre el Estrecho de Ormuz tendrá consecuencias devastadoras para toda la región. En paralelo, el Estado Mayor iraní ha reiterado su intención de aplicar un cierre absoluto de este estratégico paso marítimo, por el que transita una parte fundamental del comercio energético mundial.

Todo ello sucede en medio de unas negociaciones de paz que continúan formalmente abiertas, aunque cada vez más debilitadas. Las posiciones siguen muy alejadas y la desconfianza mutua dificulta cualquier acercamiento. Irán exige el levantamiento de sanciones y la liberación de fondos bloqueados, mientras que la Administración Trump mantiene como condición irrenunciable importantes limitaciones al programa nuclear iraní. Por ahora, los intentos de mediación internacional tampoco han logrado avances significativos, alimentando el temor a que una nueva escalada militar termine por hacer descarrilar definitivamente cualquier posibilidad de acuerdo.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

 

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora