Entre la ironía y el cansancio, entre la rabia que queda por decir y la que ya no merece el esfuerzo, Cora Yako regresa con Mil Pequeños Cortes, un disco que convierte las grietas cotidianas en canciones. La banda mallorquina —afincada en Madrid desde hace más de una década— vuelve tres años después de su último trabajo con un álbum autoproducido que combina energía, melancolía y una mirada muy directa sobre el paso del tiempo, las rupturas y el desgaste emocional.
En esta conversación con Revista Bando, hablan del origen de esas heridas pequeñas que terminan marcando un disco, de la independencia creativa y de cómo se vive ese extraño equilibrio entre ilusión y agotamiento que atraviesa muchas de sus nuevas canciones.
Pregunta: ¿Cuál fue el pequeño corte más real que dio origen a este disco?
Respuesta: Imposible saberlo. Después de un corte no piensas mucho en conceptos de álbum y te concentras más en sufrir. Alguna ruptura por ahí, el paso del tiempo… Todas ayudan un poco.
P: ¿Os sentís identificados con el término juguete roto?
R: Es la progresión natural después de juguete nuevo que ha sido usado de forma violenta. Y nuevos… no estamos, así que imagino que sí.
P: ¿Qué sentimiento os encaja más, cansancio o rabia?
R: Personalmente el cansancio, sobre todo con este mes de marzo que está siendo interminable. Rabia tengo, pero claro… estoy muy cansado para sacarla
P: ¿Cómo equilibrais términos como alegría, tristeza, energía y nostalgia?
R: A veces la música te puede hacer sentir energético o triste, y la letra cansado o alegre. Junta esa letra y esa música, y quizá surjan nuevos matices con los que no contabas. Cada canción es un mundo…
P: ¿Cómo se lleva con Madrid una banda mallorquina?
R: Muy bien. Nos encanta Madrid. Llevamos viviendo aquí 11 años, nuestras madres son de aquí (sí, las dos - no somos hermanos), la gente es encantadora y el cocido es la hostia.
P: ¿Qué supone autoproducirse un disco? ¿Qué te da y qué te quita?
R: Te da trabajo, control total sobre los tiempos, ahorro de dinero, libertad creativa e independencia. Te quita tiempo, un poco de salud, sentido crítico y perspectiva. Pero nos sobra perspectiva y nos falta dinero, así que todo ok
P: Tres años después del disco anterior, ¿qué ha cambiado realmente en vosotros?
R: Tenemos más seguridad en nosotros mismos y en nuestra música. También somos más exigentes con los asuntos del grupo, tenemos más ilusión por los conciertos que están por venir y, a medio plazo, una posibilidad real de dedicarnos a esto (lo cual era impensable hace 3 años).