Pierre-Olivier Gourinchas, economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), ha ofrecido una entrevista al diario El País en la que analiza con detalle la situación económica de España y Europa, así como los retos y oportunidades que enfrenta la economía global. El economista francés, profesor de la Universidad de California y galardonado en 2008 como mejor economista joven de Francia, ha sido claro sobre los avances de España y ha dejado constancia de los puntos que aún requieren atención.

Aunque la entrevista ha arrancado centrada en los problemas de la Eurozona, Gourinchas ha aprovechado para señalar los logros españoles en los últimos años. Según el economista, “España es también uno de los puntos positivos de la zona euro”. El crecimiento comunitario ha sido “relativamente robusto”, con un 1,4% el año pasado y proyecciones de 1,3% para 2026 y 1,4% para 2027. “Se ha mejorado la proyección de 2026 por el plan de inversión pública de Alemania y los planes en defensa”, ha explicado. En cuanto a España, el francés ha destacado que el crecimiento se debe tanto al aumento de la mano de obra - en buena parte por la llegada de extranjeros - como a la tasa de empleo, históricamente baja en comparación con otros países.

“No solo vemos un crecimiento extensivo. En los dos o tres últimos años se ha producido un aumento de la productividad y cierta convergencia respecto a otras economías europeas. Estos elementos deberían favorecerse y se debería invertir más en ellos”, ha señalado el economista del FMI, subrayando que España ha logrado mejorar la eficiencia económica y la competitividad dentro de Europa.

El economista también ha ofrecido su perspectiva sobre la evolución del PIB español, indicando que la contribución del aumento de la fuerza laboral y del turismo, motores importantes del crecimiento reciente, tenderá a moderarse. De cara a 2027, la previsión es que el PIB se ralentice del 2,3% de este año al 1,9%, mientras que el crecimiento potencial se situaría en torno al 1,7%, ligeramente por encima de la media europea, pero con espacio para seguir mejorando.

Presupuestos y política económica

Uno de los temas más delicados de la entrevista tiene que ver con los Presupuestos Generales del Estado. El Gobierno ha prorrogado las Cuentas del 2023 durante dos ejercicios, con la puerta abierta a que sea 2026 el año en que lleguen unos nuevos. Pese a las críticas de la oposición y la presión de ciertos sectores para convocar elecciones, Gourinchas se ha mostrado firme: “Los planes presupuestarios que nos han mostrado, que son los mismos que comparten con la Comisión Europea, parecen razonables en términos de la consolidación fiscal que está teniendo lugar en España y otros países. Tal vez se podría acelerar un poco, pero las magnitudes parecen correctas desde nuestra perspectiva”. Estas declaraciones probablemente no harán demasiada gracia ni al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ni a la dirección de Génova, al sugerir que, desde la óptica técnica del FMI, la economía española puede sostenerse incluso sin un nuevo proyecto presupuestario.

Gourinchas ha abordado también los retos de la eurozona, destacando que, aunque se ha evitado la recesión, el crecimiento potencial sigue siendo bajo y persiste la brecha de productividad y producción per cápita respecto a Estados Unidos. Según él, esto es un problema “de cosecha propia”, relacionado con barreras que impiden una integración efectiva del mercado único, la necesidad de profundizar la unión de mercados de capitales y de que los ahorros se canalicen hacia la innovación y la creación de futuros unicornios.

En relación con Estados Unidos, Pierre-Olivier ha apuntado que la economía estadounidense seguirá siendo la más dinámica del mundo desarrollado este año. Pese al impacto de los aranceles impuestos en la guerra comercial iniciada en 2025, factores como el auge tecnológico, la política fiscal expansiva y la actuación de la Reserva Federal han compensado parte del efecto negativo. Sobre la independencia de los bancos centrales, Gourinchas ha sido categórico: es fundamental para la estabilidad macroeconómica, la credibilidad de la política monetaria y la desinflación sin provocar recesiones.

Preguntado sobre si la resiliencia de la economía global tras los choques de los últimos años (pandemia, inflación, invasión de Ucrania, guerra comercial) indica un cambio de paradigma, Gourinchas ha advertido que “sería peligroso asumir que el capitalismo se ha vuelto inmune a las crisis”. La resiliencia ha sido notable, sobre todo en mercados emergentes, pero los estímulos públicos que funcionaron durante la pandemia no se pueden repetir indefinidamente.

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