Estados Unidos (EEUU) está dispuesto a alcanzar el nivel de crueldad del aliado genocida, Israel, con el que ha emprendido la ofensiva ilegal contra Irán. Otra guerra iniciada por la potencia norteamericana aludiendo a la presencia falsa de armas nucleares, al igual que Irak, y que está acabado con la vida de miles de civiles, como ha sucedido en todo territorio al que se ha acercado la administración estadounidense. No obstante, asesinar con misiles a más de 170 niñas que estaban en la escuela puede ser uno de los peores crímenes de guerra de a historia de la Casa Blanca.
La investigación militar realizada por el propio Pentágono determina que Estados Unidos es responsable del bombardeo, según los resultados preliminares expuestos por funcionarios y personalidades cercanas al caso a The New York Times. Trump había atribuido el ataque a Irán, en un principio, culpando al país de haber bombardeado su propia escuela con material militar del que no disponen. Cuando cuando las pruebas fueron poniéndose sobre la mesa, el argumentario del presidente se desmoronó y decidió encogerse de hombros y echar balones fuera.
El mismo periódico estadounidense, al igual que otros que se sumaron aportando datos nuevos, ya había desvelado los vídeos del ataque, que apuntaba todos hacia Estados Unidos. Quizá el detalle más relevante es que el ataque se realizó con misiles Tomahawks de fabricación estadounidense, lo que Trump intentó justificar alegando que los vendían. "No sé, tal vez vendí un Tomahawk a algún otro país”, justificó. Solo sus aliados, como Reino Unido, Australia, Japón y Países Bajos, cuentan con este material militar y es disparatado pensar que cualquiera de ellos, no involucrado en la guerra, pudo acometer el crimen.
Además, el ataque contra la escuela, que se cobró la vida de más de 170 niñas y de casi dos decenas de profesores, se produjo simultáneamente a otros que las tropas de Trump realizaban sobre puntos cercanos vinculados a la Guardia Revolucionaria iraní. La investigación estadounidense ya reconoce la autoría y su intención será camuflar el crimen de guerra cometido el 28 de febrero contra la escuela primaria Shajarah Tayebeh como un error en la selección de objetivos, tal y como ha desvelado hace escasas horas The New York Times.
La excusa del asesinato
La vergonzante justificación que preparan las autoridades estadounidenses, según fuentes de la investigación al medio norteamericano, apunta a que los Oficiales del Comando Central de EEUU entregaron las coordenadas del objetivo del ataque utilizando datos obsoletos proporcionados por la Agencia de Inteligencia de Defensa. La escuela está en una zona en la que también se ubica un edificio de la Guardia Revolucionaria iraní, pero es a todas luces distinguible de cualquier objetivo militar, aunque los investigadores se apoyan en que no siempre fue un colegio.
Ninguna instancia lo comprobó, simplemente bombardearon. No obstante, la prestigiosa inteligencia estadounidense tampoco tiene muy claro, por el momento, cuando empezó el emplazamiento a ser un centro de estudios. Esta y otras muchas preguntas quedan todavía por responder, aunque deberían haber sido atendidas previamente, pues la investigación se encuentra en un punto preliminar. No obstante, la clave de las indagaciones, saber quién está detrás del asesinato de más de 170 niñas, ya está clara, aunque no existían muchas dudas, vistos los vídeos y expuesto el material utilizado, antes de comenzar.
El amigo de Jefrrey Epstein puede sumar al legado que tanto le preocupa un crimen de guerra, entrando en la larga lista de inquilinos de la Casa Blanca que han acabado con la vida de inocentes en nombre de la libertad. Una buena carta de presentación para su candidatura al Premio Nobel de 2026, si es que no se ha conformado con el que le regaló la cipaya de María Corina Machado a quien podemos etiquetar como último y máximo responsable de que más de 170 niñas murieran entre llamas y escombros mientras estudiaban.
Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes
Síguenos en Google Discover