Emiratos Árabes Unidos ha anunciado este martes su salida a partir del próximo 1 de mayo de la OPEP y la OPEP+ en plena crisis del estrecho de Ormuz por la guerra en Irán. Con ello asesta un duro golpe a los grupos exportadores de petróleo y a su líder, Arabia Saudita.
Emiratos Árabes está sufriendo en su economía las consecuencias del bloqueo en el estrecho de Ormuz y la guerra en Oriente Próximo, al no poder exportar petróleo y sus derivados a través de este enclave, además de haber sufrido daños en sus instalaciones petroleras.
Esta salida de un miembro de larga data, tras 59 años en la organización, podría generar desorden y debilitar al grupo, que ya ha tenido tiranteces y desacuerdos internos sobre distintos temas, tanto geopolíticos como por cuotas de producción. Pero además, esta salida representa una gran victoria para Donald Trump, presidente de Estados Unidos, que ha acusado a la organización de “estafar al resto del mundo” inflando los precios del petróleo.
Así, Emiratos Árabes responde con su decisión a una visión a largo plazo orientada a independizarse de compromisos colectivos rígidos y fortalecer su capacidad de maniobra frente a las transformaciones energéticas y políticas del escenario internacional.
Con ello, podrá establecer una producción petrolera más flexible, adaptándose con rapidez a los desafíos del entorno global y consolidando su perfil de potencia media independiente.
Con cifras de 2025, anteriores a la disrupción que ha supuesto la guerra en Irán, EAU se situaba como el cuarto mayor productor de petróleo de la OPEP en barriles extraídos diariamente, con unos 3,8 millones por día (mb/d) y en camino de llegar a los cinco millones para 2027. En cuanto a volumen de exportaciones, el año pasado se registró una media de 2,75 mb/d.
La comunicación oficial de la decisión de la salir de la OPEP
Ha sido la agencia de noticias oficial emiratí WAM la que ha dado a conocer la decisión, señalando que éste se ha impulsado “por los intereses nacionales y el compromiso del país de contribuir activamente a satisfacer las necesidades urgentes del mercado, especialmente dada la actual volatilidad geopolítica a corto plazo derivada de las perturbaciones en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, que afectan a la dinámica de la oferta”.
De igual forma, la agencia ha indicado que “las tendencias fundamentales indican un crecimiento continuo de la demanda mundial de energía a medio y largo plazo”, y ha defendido que “la estabilidad del sistema energético mundial depende de la disponibilidad de suministros flexibles, fiables y asequibles”.
Por su parte, el ministro de Energía e Infraestructura del país, Suhail bin Mohamed Al Mazrouei, ha afirmado que la retirada de la OPEP “refleja una evolución política alineada con los fundamentos del mercado a largo plazo”.
Desde Emiratos Árabes han argumentado que tras su salida de la OPEP, el país “continuará desempeñando su papel responsable aumentando la producción de forma gradual y prudente”, y seguirá “colaborando con sus socios para desarrollar recursos”. Asimismo, han destacado que “esta decisión no altera el compromiso de Emiratos Árabes con la estabilidad del mercado global ni su enfoque basado en la cooperación con productores y consumidores”.