La planta de Coca-Cola en Fuenlabrada ha reabierto sus puertas este lunes tras la sentencia de la Audiencia Nacional, y lo ha hecho como centro logístico y no como embotelladora, por lo que se reincorporan a puestos de trabajo de carácter administrativo 85 trabajadores, de un total de 220 afectados por el ERE . CCOO realizó una concentración en las puertas de la fábrica a primeras horas de la mañana “para acompañar a la plantilla en este día tan importante”, pero el sindicado ya ha anunciado protestas porque aún 135 empleados de planta esperan a que la Audiencia Nacional se pronuncie sobre las reclamaciones de readmisión que interpuso el sindicato.

Normalidad en el inicio de la jornada
Los 47 trabajadores del turno de mañana de la planta de Coca-Cola Iberian Partners en Fuenlabrada  han entrado  a las siete de la mañana con total normalidad y han dedicado sus primeras horas de trabajo a la recogida de su ropa de trabajo y a escuchar charlas sobre seguridad y prevención, según ha confirmado el portavoz de CCOO, Juan Carlos Asenjo, en declaraciones a EFE. Políticos como el coordinador general de IU, Cayo Lara, y el alcalde y una de las concejalas de Fuenlabrada, Manuel Robles y Teresa Fernández, han acudido a la planta. En el turno de tarde, a partir de las 15.00 horas, entrarán otros 38 empleados.

La empresa da por zanjado el conflicto
Por su parte, Coca-Cola Iberian Partners considera que con la apertura del Centro de Operaciones Industriales y Logísticas se cierra "definitivamente" el conflicto laboral, tras la readmisión de "todos los trabajadores que han decidido volver a trabajar". La compañía puntualiza que los 85 empleados que se han reincorporado hoy ya realizaban funciones similares a las que llevarán a cabo a partir de ahora y que el resto (135) está a la espera de que se pronuncie la Audiencia Nacional, "previsiblemente el 10 de septiembre", después de que "impugnaran las nuevas funciones ante la Audiencia".



Justifica la reestructuración por la fusión de ocho compañías
La compañía considera que la apertura del centro "permite encarar con mayores garantías una etapa de crecimiento, rentabilidad y estabilidad. Se trata de un centro que dará soporte a la actividad industrial de la empresa, creará valor a la red y configurará una singular plataforma de I+D".

Coca-Cola Iberian Partners defiende que su posición durante el conflicto laboral ha sido de "absoluto diálogo frente a un grupo de empleados que ha ocupado durante casi dos años las instalaciones de la empresa en Fuenlabrada, ha boicoteado los productos de la compañía, y han mantenido durante este periodo sus sueldos de manera íntegra, suponiendo un grave perjuicio económico y de imagen a la empresa".

La empresa justifica su reestructuración por el "sobredimensionamiento de la estructura tras la fusión de ocho compañías en la actual CCIP, con una sobrecapacidad de producción por encima del 40%, que estaba afectando la viabilidad y el empleo de una plantilla actual que asciende a 4.380 personas". "La imposibilidad de mantener ocho directores generales, ocho directores de RRHH y así con el conjunto de la estructura tras la fusión, motivó, entre otras causas, el ERE presentado en enero de 2014", añade la compañía.

Coca-Cola Iberian Partners reecuerda que en julio pasado, cerró un acuerdo con los sindicatos USO, CGT, CSIF, UGT y CCOO que suponía el cierre de la negociación del Expediente de Regulación de Empleo iniciado en 2014, y que "de un total de 840 afectados solo se reincorporan, tras acuerdos de salida, unos 300 empleados".