La Convención del Partido Popular de este fin de semana en Valladolid se está convirtiendo en un 'traga sapos' para la dirección, y en el teatro en el que se están representando todas las tensiones que se han ido acumulando en los últimos meses en su seno. "Es impensable que Aznar vaya a hacer nada para provocar una fractura.., ni a irse -dice a ELPLURAL.COM alguien que mantiene una estrecha relación con el presidente de honor 'popular'-, pero lo cierto es que se está produciendo una desnaturalización del partido que puede provocar muchas tensiones".

No se ha producido contacto directo alguno entre Aznar y la dirección
"¿Cómo es posible que se haya provocado una situación que acabara en un no de Aznar?" Muchos se lo preguntan en el seno del PP "¿Es que no se ha hablado.., no se ha negociado con él para llegar un consenso para evitar la bofetada que significa esta negativa?".

 



En el entorno de Aznar nos aseguran que, a pesar de que los mensajes que daban sobre la resistencia del expresidente a presentarse en Valladolid eran claros, como contamos en ELPLURAL.COM, no se ha producido contacto directo alguno en las últimas semanas entre el expresidente y la actual dirección. "La invitación para que abriera la Convención llegó a través de una llamada de la secretaria de organización (María Dolores de Cospedal) a la FAES... Aznar no estaba y se dijo que querían que fuera a Valladolid... Pero nadie ha hablado con él".

"Las políticas que él llevó adelante se están deshaciendo..."
Lo que este hecho refleja es algo que vienen repitiendo en esas fuentes cercanas a Aznar desde hace meses: "la relación no sólo con Rajoy, sino con la dirección, está bastante maltrecha desde hace mucho...". En ELPLURAL.COM les venimos informando de esta situación, que se intensificó a partir del estallido del escándalo Bárcenas, en el que Aznar siempre ha sentido que se le cargan culpas que no le corresponden para librar a Rajoy de responsabilidades, pero que ya se inició con las primeras políticas que puso en marcha el Gobierno 'popular'.

"Las políticas que él llevó adelante se están deshaciendo.., de hecho se está haciendo lo contrario de lo que era el PP con Aznar", nos resume un viejo compañero de responsabilidades en el partido y en el Gobierno tanto de Aznar como de Rajoy. "Y ahora se pone la lupa sobre el terrorismo, pero también sucede lo mismo con la economía, muy especialmente los asuntos fiscales, y cómo se está afrontando el tema de Cataluña... Aznar no se ha movido, Rajoy sí...".

"No contaban con que Aznar fuera realmente a dar el portazo final"
Lo sorprendente es que conociendo esta situación se pensara en José María Aznar nada menos que para dar el discurso inicial de la Convención y se hiciera pública esa invitación sin siquiera 'negociar' previamente con él. "No contaban con que Aznar fuera realmente a dar el portazo al final, pero no se daban cuenta de que no tenía margen", nos dicen en el entorno del expresidente. Y concluyen con un razonamiento que quizás compartan en Génova y Moncloa: "Aznar no tenía margen. No podía ir..., si iba tenía que subrayar su desacuerdo con todo lo que se está haciendo, y habría sido peor".

Aún así, la repercusión de la negativa del presidente de honor del partido a acudir no se les escapa. Ni la de Jaime Mayor Oreja, que ha confirmado también su ausencia este fin de semana en Valladolid y cuya decisión en otro sentido, como les contamos en este diario, se hubiera interpretado como una traición a su 'familia' dentro del partido ¿Se está fraguando una quiebra en el PP como la que acabó dinamitando UCD? En el entorno de Aznar nos aseguran que no.

"No se va a producir una escisión liderada por Aznar"
"Una escisión liderada por Aznar no se va a producir -nos dicen con tono contundente-, pero sí que va a haber desnaturalización de lo que era el PP que habrá que ver cómo se resuelve en las urnas". Lo que se debe leer como que una derrota en las elecciones europeas, hace unos meses impensable, podría traer nuevas convulsiones y más muestras del desagrado con el que se encuentran dentro del PP los grupos que antes dominaban la línea ideológica del partido.