El Partido Popular (PP) de Madrid ocultó una denuncia de acoso sexual contra su alcalde de Móstoles, Manuel Bautista, y presionó a la presunta víctima, que terminó dejando su acta municipal y abandonando la formación, para que no hiciese público ni denunciase los hechos. La vicesecretaria de organización, Ana Millán, fue la encargada de desplegar la estrategia de soterramiento mientras la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, seguía celebrando reuniones y actos con presunto acosador pese a que ya era conocedora de la denuncia.
La baronesa del PP sabía de primera mano que en Móstoles existía un problema con el alcalde porque la propia víctima le envió una carta, el 26 de febrero de 2024, en la que le comunicaba “una discriminación muy grave” iniciada en mayo de 2023 y que no había cesado. “Me gustaría poder mantener una reunión contigo para que conozcas la situación y puedas mediar para que no tengan que intervenir otros organismos”, le pedía ayuda la concejala. Sin embargo, Ayuso tenía la agenda muy apretada para pactar un encuentro, o eso respondió.
Ayuso y el alcalde, juntos una semana después de la carta
Justo una semana después, el 4 de marzo, la presidenta de la Comunidad de Madrid si tuvo tiempo para citarse y fotografiarse con Bautista en la Puerta del Sol, donde se encuentra la sede del Gobierno autonómico. La “habitual ronda de contactos que la jefa autonómico mantiene con los regidores de los municipios madrileños” apuntó por aquel entonces la agenda, aunque la acusación que pesaba sobre el alcalde le quita carácter rutinario. “Abordaron los proyectos comunes de ambas administraciones, desde una perspectiva de colaboración institucional”, fue lo único que se supo del encuentro.

La opinión pública no conocía por aquel entonces lo destapado este jueves por El País, pero los allí presentes sí y es imposible conocer si llegó abordarse. El caso ya estaba en manos del secretario de organización y número dos de Ayuso, Alfonso Serrano. Otra semana después, el 11 de marzo, la denunciante fue convocada a una reunión presencial en Génova, donde la esperaba la número tres y principal señalada del organigrama, Ana Millán. Serrano también participó del encuentro, pero se incorporó más tarde.
Millán, según lo recogido por la concejala, le trasladó lo siguiente: “¿De verdad te merece la pena? ¿Por tus hijos, por ti, por tu padre?”; “Ayuda no es hacerlo público, eso te va a hundir”; “Lo que no puede ser bueno para ti es una denuncia en el juzgado, porque te comen”; “El PP está para ayudarte, ese amparo pasa por quitarte de la cabeza cualquier tipo de denuncia”; “Vamos a parar esto. Esto es un acoso de manual. Tienes que protegerte a ti, y protegerte es no hacer nada”
Serrano añadió lo siguiente: “Manuel te ficha, hay una mezcla entre lo personal y lo profesional, te tira los tejos, tú le das calabazas y a partir de ahí todo cambia. ¿Estamos hablando de esto?”; “Estamos aquí para ayudarte, podemos hablar contigo. ¿Qué podemos hacer? No vale venir aquí a contar esta situación sin proponer solución”. La reunión culminó sin ninguna propuesta de solución y nunca volvieron a citar a la presunta víctima, pese a que le prometieron que sí lo harían.
Negativa a abrir protocolo, segunda foto y acto conjunto cuando el proceso seguía abierto
La concejala se vio obligada a volver a escribir al núcleo del partido y fue citada el 16 de abril de 2024. Ana Millán, según los documentos presentados ante el Comité de Derechos y Garantías del PP nacional, le dijo lo siguiente: “La denuncia judicial, que luego sería pública, no te beneficiaría”; “Yo no sé qué entiendes tú por amparo, nuestro amparo fue decirte: vete a casa, habla con tu marido”; “Todas hemos aguantado muchas cosas en política”; “Te dije: piénsalo, quizá te venga mejor dar un paso atrás, no pasarlo mal, que tu padre no lo pase mal”.
La puntilla final llegó en forma de pregunta: “Tú eres una persona inteligente, ¿tú crees que vas a poder seguir trabajando allí?, porque yo creo que no”. Además, Millán y Lucía Paniagua, parte de la Ejecutiva del PP de Madrid, le negaron la posibilidad de abrir el protocolo de acoso: “Tú no tienes una relación laboral […] Es decir, tú no eres una empleada del Partido Popular […] Nos estás pidiendo en tu último mail que abramos el protocolo de acoso y no sé qué no sé cuántos, es que para nosotros tú no eres una funcionaria. Entonces, no podemos aplicar el protocolo de acoso en el partido”.
Igual que en la anterior cita, no se resolvió ninguna actuación y la concejala siguió sufriendo el acoso, en estos momentos ya exclusivamente laboral porque se había plantado ante las insinuaciones sexuales de Bautista. No volvieron a hacerle caso y se vio obligada a escribir otra carta el 17 de junio, pero antes, el 28 de mayo, Ayuso protagonizó un acto de las elecciones europeas con el alcalde, entre fotos y sonrisas. En ese momento, toda la cúpula del PP de Madrid ya sabía lo que pasaba.

Abandono, cierre de procesos, dimisión forzasa y asensos del alcalde
La siguiente ocasión en la que fue llamada fue en julio, con un día de antelación, y no pudo acudir. Su abogado escribió el 23 de septiembre al gabinete, reclamando las medidas que se había tomado y, como respuesta, volvieron a convocar una reunión en octubre, a la que acudió con su letrado. El nefasto resultado del encuentro derivó el abandono de su acta y la baja de afiliada del partido. El día 10 de ese mismo mes, el Comité de Afiliaciones aprovechó para comunicarle que no podían tramitar sus escritos.
A las pocas semanas, la ya exconcejal denunció ante un juzgado que la bandeja de entrada de su correo electrónico, desde donde había andado los ruegos a Ayuso, había sido borrada. En noviembre, auxiliada por su abogado, presento un largo escrito ante el Comité Nacional de Derechos y Garantías del PP, con documentos y testigos, pidiendo depurar responsabilidades, resarcir el daño y poner medidas para que esto no volviese a ocurrir. La respuesta fue que suspendía la tramitación del procedimiento interno por haber interpuesto una denuncia penal en el juzgado.
La víctima comunicó que la denuncia se refería al borrado de su correo y solicitó reabrir el procedimiento, algo que volvió a reclamar ya el 27 de enero de 2025, pero nunca volvió a recibir respuesta. Quien si que recibió algo más que respuestas fue el alcalde, que en julio de 2025 fue incluido en la Junta Directiva Nacional del PP gracias a su elección durante el XXI Congreso Nacional del Partido Popular, en el que también se reeligió a Alberto Núñez Feijóo como líder. Hace escasos meses, para celebrar la navidad y su progresión interna, Bautista cenó y posó con Ayuso, Almeida y Feijóo.
