La denuncia de presunto acoso sexual y laboral que habría podido cometer el alcalde de Móstoles, Manuel Bautista, sobre una concejala está agitando el panorama político en esta jornada. Especialmente, el caso está siendo sonado porque, según ha desvelado El País, la presunta víctima presentó la situación ante el gabinete de Isabel Díaz Ayuso. La dirección del Partido Popular en la Comunidad de Madrid atendió en un primer momento a la denunciante, aunque lo hacía pidiéndole, al mismo tiempo, que mantuviera un perfil bajo respecto a este asunto, que hiciera ruido. No obstante, tras dos reuniones, el entorno cercano de Isabel Díaz Ayuso, según relata la concejala, la formación política comenzó a ignorarla.

El relato de la presunta víctima que ha dado a conocer El País señala un trato rudo por parte del Partido Popular hacia su persona y los hechos que contaba a sus compañeros. Así, tras haber hecho llegar la situación que afrontaba al gabinete de Ayuso, mantuvo un par de reuniones con la dirección de la formación política en la comunidad autónoma, en las que intervinieron tanto Ana Millán, vicesecretaria de Organización del PP de Madrid, como Alfonso Serrano, secretario general del PP de Madrid. Unos encuentros en los que, aunque le expresaban que pretendían ayudarla, le dirigían frases como: "¿De verdad te merece la pena?", "el amparo del partido pasa por que te quites de la cabeza cualquier tipo de denuncia", "todas hemos aguantado muchas cosas en política" o "¿qué podemos hacer? No vale venir aquí a contar esta situación sin proponer solución".

La falta de intervención del partido llevó a la concejala de Móstoles a entregar su acta en el Ayuntamiento y a renunciar a su militancia en el PP. Sobre este asunto han preguntado esta mañana a Alberto Núñez Feijóo, quien ha defendido al Partido Popular de Madrid asegurando que no se hallaron indicios suficientes en este caso.

Feijóo sostiene que el PP ha abordado el caso y que los hechos no están probados

Así, el líder nacional de los populares ha respaldado tanto a la dirección autonómica del PP madrileño como al alcalde de Móstoles, Manuel Bautista, negando que la denuncia interna por presunto acoso sexual quedara archivada sin más. En declaraciones a los medios durante un acto en Teruel, el gallego ha afirmado que el partido sí investigó los hechos y que el asunto no es nuevo, sino que lleva “dos años ventilándose”, restándole así relevancia mediática y comparándolo con otros casos recientes de mayor gravedad política.

Feijóo ha respaldado explícitamente la actuación de la dirección madrileña del PP, señalando que tanto la presidenta regional como el secretario general del partido ya ofrecieron explicaciones sobre este episodio. Según su versión, la denuncia fue analizada en el seno de la organización y trasladada al Comité de Derechos y Garantías, que mantuvo abierta la investigación hasta concluir que no existían indicios suficientes para acreditar la conducta denunciada.

El dirigente popular ha insistido en que el procedimiento seguido fue el habitual en estos casos: investigar cualquier denuncia presentada y actuar únicamente si se considera que hay elementos que le otorguen veracidad. En este sentido, ha dado a entender que el caso de Móstoles no cumplía los requisitos necesarios para continuar por la vía interna del partido, subrayando que, a su juicio, no había pruebas suficientes para sostener la acusación contra el alcalde.

Ayuso afirma que se ha fabricado el caso para perjudicar al PP

El alcalde de Móstoles, Manuel Bautista (PP), se ha visto envuelto este 5 de febrero de 2026 en un escándalo político por presunto acoso sexual y laboral a una concejala de su propio partido, que ha provocado una fuerte reacción de la oposición y la petición de dimisión de varios cargos populares.

Según lo conocido hasta ahora, la concejala habría sufrido por parte de Bautista insinuaciones, comentarios sexuales, referencias a su físico y propuestas explícitas desde el inicio de su relación laboral, cuando él la incluyó en las listas municipales para las elecciones. Tras negarse a mantener cualquier relación que no fuera profesional, la situación de la concejala se deterioró: pasó de colaborar estrechamente con el alcalde a ser marginada y profesionalmente aislada, algo que ella define como acoso laboral.

La concejala denunció internamente los hechos al Partido Popular de Madrid, pero, según su relato, los responsables regionales, entre ellos la vicesecretaria de Organización, Ana Millán, y el secretario general del PP en la Comunidad, Alfonso Serrano, la presionaron para que no hiciera pública la denuncia ni acudiera a la vía judicial, advirtiéndole que le sería perjudicial tanto personal como políticamente.

En la Asamblea de Madrid, la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, ha calificado este como un "caso fabricado" y un intento de perjudicar al PP, aunque la oposición ha reprochado que ni ella ni el partido ofrecieron apoyo a la concejala. Formaciones como Más Madrid han exigido un pleno extraordinario en Móstoles y la dimisión del alcalde y de varios dirigentes populares implicados, subrayando que el silencio institucional ante el caso ha sido “tóxico” y ha revictimizado a la denunciante.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio