El primer Pleno del año en la Asamblea de Madrid ha arrancado atravesado por el escándalo de acoso sexual del alcalde de Móstoles, el popular Manuel Bautista. La oposición ha comenzado cargando contra la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, quien no quiso reunirse con la concejala que denuncia comentarios lascivos de Bautista, pero sí recibió al primer edil días después. La actitud de Ayuso ha sido la de negar la mayor, hablando de "denuncias falsas" y asegurando que se trata de "un caso fabricado contra el PP".
Dice Ayuso que la izquierda se hunde en España, y que por eso recurren a "denuncias falsas", con las que hacen "un flaco favor a las verdaderas víctimas de violencia contra la mujer y contra todas las personas". Esta es la primera reacción de Ayuso tras la denuncia de una concejala del PP de Móstoles por acoso sexual y laboral al alcalde de este municipio, que publicó este miércoles El País.
La portavoz socialista, Mar Espinar, le ha recordado a Ayuso que negó amparo a la denunciante: "Esa mujer víctima de violencia sexual y laboral acudió a usted, señora Ayuso, pero usted no se dignó a reunirse con ella", le ha reprochado. La respuesta de la popular ha ido en la misma línea que la de su número dos minutos antes, acusando al PSOE de querer tapar el "verdadero asunto de las agresiones sexuales a mujeres, las verdaderas víctimas de violencia que son las que estaban en el entorno de Salazar en la Moncloa", o de "hacerle la campaña a Pilar Alegría".
Añade Ayuso que es "un caso fabricado contra el PP", y pregunta: "¿Si una mujer es víctima por el hecho de ser mujer y ahí siempre queda su presunción de inocencia, dónde queda la mía con sus insultos y ataques diarios?". La Asamblea ha abucheado el intento de la popular de ser el centro del debate, que le ha reprochado la portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot: "En el caso de una agresión sexual y laboral la protagonista no es usted. Póngase en el lugar de la víctima".
El PP cuestiona la denuncia: "No había ninguna prueba"
La primera jornada del año en la Asamblea está dejando claro cual va a ser la hoja de ruta del PP con el escándalo: negarlo todo. Antes del Pleno, el número dos de Ayuso, Alfonso Serrano, que está señalado en la denuncia por haber presionado a la concejal para que no denunciara, ya ha dudado de la veracidad de las acusaciones, diciendo que "no sabemos" si las conversaciones que se relatan están "troceadas" o "manipuladas". El secretario general de los populares asegura que lo que se publica es falso: "No se nos presenta como un caso de acoso", dice en referencia a la denuncia interna que elevó la concejala al PP regional.
Ya dentro del hemiciclo, la actitud del Grupo Popular ha ido en la misma dirección. Su portavoz, Carlos Díaz-Pache, ha tomado la palabra para asegurar que "no había ninguna prueba" después de que estudiaran el expediente interno de la denunciante. Ha insistido también en el argumento de comparar el caso de Móstoles con el de Paco Salazar en el PSOE. También lo ha hecho el consejero de Presidencia, Miguel Ángel García: "Todo esto viniendo del partido que tapó las denuncias de afiliadas, que tapó los casos de acoso sexual porque no le convenía al presidente del Gobierno, tiene muy poca credibilidad", ha dicho.