La versión oficial en Génova se resume en un "estamos tranquilos, vendrá". Pero lo cierto es que aumentan los nervios según pasan los días y siguen sin recibir el sí a la invitación que, obligados por el protocolo más que por su sincero deseo, hicieron al presidente de honor del partido, José María Aznar, para que acuda a la macro Convención que preparan en Valladolid para dentro ya de tan sólo siete días.

"Lo que le pide el cuerpo es dar una excusa y no aparecer por Valladolid"
En el otro lado, el de quienes rodean al expresidente del Gobierno, se frotan las manos ante la situación, y apenas pueden disimular su deseo de que Aznar aguante el envite y al final dé calabazas a la dirección actual del partido.



Una de esas personas, alguien que fue ministro con él, hacía su apuesta para ELPLURAL.COM: "en estos momentos, después de hablar con Aznar, yo te diría que no va... Lo que le pide el cuerpo es dar una excusa y no aparecer por Valladolid. Ahora mismo, es lo que quiere hacer".

"Es evidente que su ausencia haría un ruido tremendo"
¿Pero será eso lo que acabe haciendo? "Las presiones que recibe son grandes, porque es evidente que su ausencia haría un ruido tremendo -sigue contándonos este veterano 'popular'-, y esas presiones aumentarán con el paso de los días, pero está tan cabreado con Rajoy que mi apuesta ahora mismo es que acabará por no ir".

Lo cierto es que sea lo que sea lo que acabe haciendo, lo indudable es que José María Aznar, y con él todo lo que representa y todos a los que representa, difícilmente van a poder ser 'callados' los próximos días 30 de enero, y 1 y 2 de febrero durante la Convención en la que el PP quiere 'vender' sus primeros dos años de Gobierno, y presentar su programa para el ciclo de elecciones que se avecinan, comenzando por las europeas.

"(A Aznar) no le gusta nada de lo que está haciendo Rajoy"
La ruptura entre el expresidente Aznar y quien fue su elección a dedo para sucederle, lejos de restañarse con el paso del tiempo, no deja de abrirse. "No le gusta nada de lo que está haciendo Rajoy, no rectifica lo que ya está haciendo mal, y a cada problema que surge nuevo, las decisiones que toma son nuevos errores", nos dicen en el entorno del expresidente. Y enumeran las razones para la discrepancia: el tema terrorista, la forma de afrontar la crisis, la persistencia en mantener la subida de los impuestos.., y ahora el tema de Cataluña. "El problema con Rajoy -nos dice este veterano político, irónicamente coincidiendo con la crítica de los grupos de la oposición- es que no toma ninguna acción.., y las que toma son para incumplir lo que siempre han sido las líneas del partido".

Como informamos en su momento, antes de la comparecencia de Aznar en la famosa entrevista de Antena 3, el expresidente estaba harto a un tiempo del trato personal que recibía del equipo de Moncloa y de Génova, y de las medidas que tomaba el Gobierno Rajoy y consideraba seriamente escuchar a quienes le animan casi a diario a "hacer algo" si la situación económica no mejorara; lo que él expresó en la entrevista con aquella frase tan rotunda, rimbombante y reconocible en su boca de "cumpliré con mi responsabilidad, mi partido y mi país".

"Se deja crecer el mensaje nacionalista sin hacer nada"
"Aznar sigue muy enfadado con las subidas de impuestos, que no se rectifican", nos dicen. "En el tema terrorista, la estrategia que está llevan a la desilusión de tanta gente, es insoportable", añaden. Pero lo que está rematando "el cabreo" en Aznar, nos desvelan, es la forma en la que el Gobierno está actuando en Cataluña: "que se deje crecer el mensaje nacionalista sin hacer nada es un error que no puede entender ni Aznar, ni nadie".

¿Qué considera Aznar que debería hacerse? "Lo que él piensa es que hay que acudir al Constitucional ya con lo que está pasando en el Parlamento catalán" ¿Y suspender la autonomía? "Sí, si siguen por el mismo camino cuando llegue el desafío de la convocatoria del referéndum".

"La comunicación entre ellos está completamente rota"
El distanciamiento entre Aznar y Rajoy es total. Ya no sólo político. "Y en ello no tiene nada que ver el futuro político de Ana (Botella)", nos dice un colaborador cercano del expresidente, que al tiempo nos desvela que "la comunicación entre ellos está completamente rota, no hay ninguna.., y ninguna es ninguna, desde hace meses".