Después de años alejada de la pequeña pantalla, Ana Milán ha regresado a la televisión y lo ha hecho con Mediaset España, la que ya fue su casa. La presentadora se ha puesto al frente de Ex. La vida después (Cuatro), un programa de entrevistas que explora cómo determinadas experiencias han marcado un antes y un después en la vida de sus protagonistas y cómo han afrontado su existencia tras ese punto de inflexión. El formato es una "evolución" del Viajando con Chester, lo cual no es casual, ya que el espacio está producido por Vodevil TV, la productora de Risto Mejide, quien se ha metido en el papel de productor ejecutivo. ElPlural.com ha hablado con la también actriz sobre este nuevo proyecto en el que abordarán temas como la fe, las adicciones, los niños prodigio o la vida después de un reality, con personajes como Rosalía, Tamara Falcó, Juan y Medio, Toñi Moreno, Jaime de los Santos o Andrea Levi.

Pregunta: Vuelves a la televisión después de mucho tiempo. ¿Qué tenía este proyecto para ser el del regreso?

Respuesta: Hacía mucho tiempo que quería girar hacia la comunicación y hacía mucho tiempo que quería tener un programa de entrevistas porque a mí me gusta mucho el alma humana. Y si te das cuenta, todos mis proyectos de los últimos años están ahí muy enfocados. Entonces, cuando llegó La vida después, no hubo duda. Según leí lo que querían, fue un sí rotundo y absoluto.

(P): El programa está producido por Vodevil TV, la productora de Risto Mejide. Él mismo decía que este programa es una "evolución" del Chester. ¿Qué es lo que va a diferenciar a Ex. La vida después? ¿Qué toque le vas a aportar?

(R): Cuando Risto dice que es una continuación del Chester, creo que quiere decir que es una evolución del Chester. Él inventó una manera de comunicar, de conversar en televisión y yo estoy intentando traer una manera de escuchar. En cualquier caso, si se parece, si es una continuidad, qué bien, porque es un gran programa. Yo he visto entrevistas absolutamente grandiosas, con lo cual, a poco que se parezca, gracias. O sea, no pretendo separarme de Chester en absoluto. El planteamiento ya es distinto en sí.

(P): Nos contabas que, cuando te llegó el proyecto, pediste que no se 'desnudara' a ningún invitado. ¿Tenías muy claro cuáles querías que fueran los límites del formato?

(R): Yo tenía muy claro que no quería desvelar a nadie. Ya sea una persona conocida o no, tiene todo el derecho del mundo a su intimidad y a lo que no quiere contar. ¿Quién soy yo? Ni yo soy nadie, ni tú tampoco, para hacer que alguien desvele algo que no quiere. Me parece que al ser humano hay que protegerlo.

A no ser, quiero decir, que seas una persona pública, que seas un político, que hayas cometido una fechoría absolutamente tremenda, que tengas una isla, que inicies guerras o que robes. Entonces, los periodistas tenéis la obligación de desvelar.

(P): Risto y tú coincidíais en que los personajes que son más interesantes de entrevistar cuando están 'de vuelta' son los políticos. ¿A quiénes juntarías en La vida después?

(R): Ahora mismo estoy muy enfadada con los políticos como para juntar a más de uno. A la política le pasa como a la Iglesia, que la cúpula está más corrompida y abajo hay gente trabajando muy duro. Y esa es la gente que a mí me interesaría, la gente que verdaderamente está trabajando y que no está tan corrompida.

(P): ¿Cómo afrontas el estreno? ¿Hay nervios ante las primeras audiencias?

(R): Nervios no. No estoy nerviosa, estoy emocionada. De repente, cuando hemos puesto el vídeo se me saltaban las lágrimas, pero tenía que ver más con cuando tienes un sueño delante. Es que es muy bonito, ¿no? Porque cuando nos han venido malas, nos las hemos surfeado también. Con lo cual, cuando vienen buenas, está bien surfeárselo. Así que mucha emoción, tengo muchas ganas.

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