La portavoz del Ayuntamiento de Madrid, Rita Maestre, ha señalado que existe un interés político en el juicio por su protesta en la capilla de la Universidad Complutense en 2011 porque ya no es una "anónima estudiante" sino la portavoz municipal. Maestre ha hecho estas declaraciones al término de la vista oral que se ha celebrado este jueves en el Juzgado de lo Penal número 6 de Madrid como presunta autora de un delito contra los sentimientos religiosos.

Perdón y absolución
De nada han servido las disculpas previas pronunciadas por la propia Maestre y ni siquiera la absolución concedida por el arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, consciente de que “a veces, a una edad determinada, todos hacemos cosas que después descubrimos que no debieran hacerse así o que deberíamos respetar otras cosas”.
Enorme expectación
Lo cierto es que la portavoz del Ayuntamiento de Madrid ha tenido que afrontar un juicio que le ha situado en la primera línea de la actualidad política. Tanto es así que este jueves a las puertas de los juzgados había congregados más de 60 periodistas. Por el contrario, solo una ciudadana acudió para mostrar su malestar con la dirigente de Podemos. Lo hizo acompañada de una pancarta en la que se podía leer: “Vete a desnudar a la mezquita”.

Dentro de los juzgados
Mientras tanto, dentro de los juzgados, Rafael Hernando, el capellán del templo religioso ubicado en la Universiad, ofrecía su versión sobre la protesta en la que participó Maestre. La dirigente de Podemos no salió bien parada en el relato ofrecido por el religioso.

Compañeros de clase
Todo ello a pesar de que Maestre y  Hernando fueron compañeros de clase durante tres cursos académicos. “Yo iba a clase con el capellán los tres primeros años de carrera. Teníamos visiones políticas muy distintas pero discutíamos muy bien y nos veíamos mucho en la cafetería”, explicó la portavoz de Ahora Madrid el pasado mes de julio.

Fin a una relación cordial
Una relación cordial (“el capellán era muy conservador, discutíamos mucho. Pero me agradecía que yo fuera la única que le saludaba por los pasillos”, dijo Maestre) que se rompió el 10 de marzo de 2011. Según el relato ofrecido por Hernando en los juzgados, el día de la protesta “Rita actuaba como la líder que iba delante de un grupo de 40 personas o algo así (…) Me empujaron. Yo me resistía. Pero hubo un momento en el que me tuve que retirar, porque ya no había manera de dialogar”.

Hernando contradice a Maestre
El testimonio de Hernando contradijo lo que Maestre había declarado minutos antes en el Juzgado. La portavoz del Ayuntamiento de Madrid sostuvo que no organizó la polémica ‘performance’, que se unió a ella de forma “espontánea” y que en el momento en el que llegaron a la capilla ella se encontraba “en la mitad” del grupo.

“El torso desnudo”
Maestre también manifestó que fue una protesta pacífica en la que se quitó la camiseta y se quedó en sujetador al ver que lo hacían otras compañeras pero estimó que “el torso desnudo no tiene que ser una cosa ofensiva”. Después, insistió en que el objetivo de los participantes en el acto era manifestar que entendían que la universidad pública de un Estado aconfesional no es sitio para una capilla de la iglesia.

“No lo volvería a hacer”
No obstante, Maestre dijo que vistas las consecuencias “no lo volvería a hacer” aunque mantuvo que “no era consciente de que estaba cometiendo un delito sino que era una protesta como otras de tipo político”.

La Fiscalía pide cárcel
Explicaciones que no convencieron a la Fiscalía, que mantuvo su petición de pena de un año de cárcel por presunta comisión del delito contra los sentimientos al entender que las formas con las que realizaron la protesta se enmarca dentro de la responsabilidad penal y “no es admisible” en el Estado de Derecho, añadiendo que es una decisión de estricto “respeto a la legalidad” e instando a que nadie vea “fantasmas de crítica política”.

“Profanación”
Así lo indicó la representante del Ministerio Público en la fase de conclusiones de la vista oral del juicio sobre los hechos acaecidos en 2011. En este sentido, lamentó que “a veces desgraciadamente” la Justicia actúe con pasos “lentos”. “Estos hechos se hubieran enjuiciado igual si hubieran ocurrido dentro de una mezquita o una sinagoga”, concluyó la fiscal tras asegurar que lo ocurrido en la capilla, a su juicio, puede considerarse “profanación” aunque no hubiera ceremonia religiosa en ese momento, por la forma de la protesta y las consignas que se profirieron.