En mitad de la oleada de tensión política que sacude Venezuela tras la detención de su presidente, Nicolás Maduro, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación del Gobierno de España, José Manuel Albares, se ha dirigido a los grupos políticos, especialmente al Partido Popular (PP), para exigir “respeto” al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, acusado en los últimos días de colaborar con el régimen de Maduro.
En la rueda de prensa posterior al primer Consejo de Ministros del año, el titular de Asuntos Exteriores ha tirado de hemeroteca para recordar a los populares la postura que adoptó el expresidente socialista con José María Aznar frente a Hugo Chávez. Tras defender la labor de mediación que Zapatero ha desempeñado en Venezuela asegurando que el expresidente "no actúa en nombre del Gobierno de España ni con un mandato del Gobierno de España" en lo que se refiere a Venezuela "pero realiza una labor que desde luego el Gobierno de España reconoce y valora", Albares ha dado un toque a las filas populares.
En esta línea, el titular de la cartera de Exteriores ha recordado que dicha labor de mediación se inició en 2015 a petición de la oposición venezolana y en aquel momento contó con el reconocimiento y la aprobación del entonces presidente Mariano Rajoy, cuando contribuyó a la liberación del opositor Leopoldo López, animando a recurrir a la hemeroteca. Al hilo de ello, el ministro ha destacado que, durante su mandato al frente del Gobierno, Zapatero "defendió la dignidad del Estado español y de otro expresidente", en referencia a Aznar, "precisamente frente a un presidente de Venezuela, Hugo Chávez, al que le solicitó respeto". Con ello se ha referido al momento que protagonizaron en la Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile de 2007 Juan Carlos I y Chávez, al que el emérito pidió que se callara cuando estaba criticando al expresidente del PP pese a la petición de Zapatero de que cesara en su actitud.
A razón de todo ello, el ministro ha solicitado "a todas las fuerzas políticas, y muy directamente al Partido Popular, que no se apoyen en el pueblo de Venezuela para hacer oposición de desgaste de manera ridícula" al Gobierno que, según él, es el que "más ha hecho por el pueblo de Venezuela". Asimismo, Albares ha puesto de relieve que ha sido con Pedro Sánchez en la Moncloa cuando se han trasladado a España los opositores Leopoldo López y Edmundo González y cuando 200.000 venezolanos han podido instalarse en el país "con estatuto de trabajo y residencia prácticamente automático" mientras que el anterior Gobierno "no movió ni un dedo".
Además, ha aprovechado para defender que "cuando se trata de las figuras de expresidentes del Gobierno está también la dignidad del Estado en juego". "Yo solicito a todas las fuerzas políticas respeto hacia este expresidente", ha reclamado.
Hazte Oír se querella contra Zapatero
La asociación ultraconservadora Hazte Oír daba este lunes 5 de enero un nuevo paso en su estrategia de judicialización política presentando una querella ante la Audiencia Nacional contra Zapatero, al que acusa de colaborar con una supuesta “estructura criminal” liderada por el presidente venezolano.
El escrito atribuye a Zapatero delitos de extrema gravedad como tráfico de drogas, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal, sin que hasta el momento se haya aportado prueba judicial alguna que respalde semejantes acusaciones. Pese a ello, Hazte Oír solicita medidas cautelarísimas propias de causas contra criminales peligrosos: retirada del pasaporte, prohibición de salir de España y comparecencias semanales ante el juzgado.
La organización va aún más lejos y pide que Zapatero sea citado como investigado, además de reclamar la declaración como testigos del exministro José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama, en una maniobra que vuelve a mezclar nombres y causas sin conexión judicial acreditada, una práctica habitual en la estrategia de ruido político del colectivo ultraderechista.
La querella fue formalizada este pasado domingo y se apoya en una retórica grandilocuente y alarmista. Según Hazte Oír, “lo ocurrido en Estados Unidos no puede quedarse allí”, y si existen indicios de una red criminal internacional, España “debe investigar hasta el final”. Sin embargo, el escrito se basa más en conjeturas ideológicas que en hechos contrastados, recurriendo a un lenguaje propio de la propaganda política más que del rigor jurídico.