El ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación Europea, José Manuel Albares, ha expresado el rechazo del Gobierno español a una acción “contraria al derecho internacional” que amenaza “el principio de soberanía y de resolución pacífica de cualquier controversia entre estados que tienen que ser respetados”, aseguró en una entrevista concedida a la Cadena Ser y recogida por ElPlural.com.
Albares ha sostenido que cualquier solución para Venezuela “no puede venir impuesta desde el exterior, y mucho menos por la fuerza” y que tiene que producirse un “diálogo pacífico y democrático entre venezolanos” que evite el “caos y la desestabilización” en la región.
Desde Exteriores se subrayó que los principios de “igualdad soberana, resolución pacífica de controversias y respeto a la Carta de las Naciones Unidas” constituyen la base del orden internacional que ha permitido “décadas de estabilidad y prosperidad”, particularmente en Europa.
En este contexto, Albares reivindicó el papel activo y de liderazgo español tanto en la Unión Europea como en América Latina para preservar un marco multilateral “predecible y basado en normas”, frente a lo que calificó como la imposición de “la ley del más fuerte”.
Prudencia y tendida de mano
Albares ha confirmado que España no reconoce los resultados de las elecciones presidenciales celebradas en Venezuela en julio de 2024, “al no haberse garantizado el acceso a las actas electorales ni los mecanismos de verificación necesarios”.
Pese a ello, el Ministro ha recordado que existe un Ejecutivo venezolano que ocupa el asiento del país en Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos y la Comunidad Iberoamericana, y cuya arquitectura institucional “está definida por una Constitución que prevé la asunción temporal del poder en caso de imposibilidad del presidente”.
En este marco, Albares anunció su disposición a mantener interlocución tanto con el Gobierno encabezado por Delcy Rodríguez, presidenta encargada tras la captura de Nicolás Maduro, como con la oposición venezolana, con el objetivo de facilitar un “proceso de diálogo que evite una confrontación civil y permita avanzar hacia la estabilidad y un horizonte democrático”, dijo.
El titular de Asuntos Exteriores reiteró su voluntad de actuar como “puente” entre las partes, en coordinación con actores internacionales, y destacó la relevancia de Venezuela para España desde el punto de vista humano, social y económico. En el país latinoamericano residen alrededor de “200.000 ciudadanos españoles”, mientras que “cerca de 400.000 venezolanos viven en España”, muchos de ellos regularizados mediante un estatuto migratorio específico propuesto por el Gobierno de Pedro Sánchez. Asimismo, reconoció la existencia de intereses empresariales españoles en la región, que forman parte de la interlocución bilateral.
"El PP no apoya a Venezuela (...) se apoya en Venezuela"
En el plano interno, el Gobierno cuestionó duramente la posición del Partido Popular en política exterior, al que acusó de instrumentalizar la situación venezolana con fines de desgaste interno y de situarse fuera del consenso de la Unión Europea y de la mayoría de los países de América Latina: “La posición del PP en política exterior es ridícula y absurda”, ha espetado el Ministro.
🎙️ @jmalbares, ministro de Exteriores:
— Hoy por Hoy (@HoyPorHoy) January 5, 2026
"La obsesión del PP con Zapatero es ridícula y absurda. El propio PP ha agradecido a Zapatero su papel en la liberación de muchos presos políticos, incluido Leopoldo López. Esto está en la hemeroteca"
📹 Vídeo: https://t.co/o8osPySIrU pic.twitter.com/7VFyzoVWib
A su juicio, con su postura Alberto Núñez Feijóo "está fuera" de la posición expresada por la UE en un comunicado este domingo --que no suscribió Hungría-- y del comunicado conjunto de España, Brasil, Colombia, Chile, México y Uruguay, e incluso de la posición de Naciones Unidas al no haberse referido al Derecho Internacional. "El PP parece un partido venezolano, pero no apoya a los venezolanos", dijo.
A nivel europeo, el representante del Ejecutivo lamentó que el comunicado de la Unión Europea no haya sido “más contundente”, aunque subrayó que los dos párrafos iniciales reflejan claramente la posición defendida por España. Asimismo, Albares advirtió del riesgo de injerencias externas en procesos electorales europeos y llamó a un “salto cualitativo de soberanía” en materia de seguridad, disuasión y autonomía económica.
Además, Albares ha confirmado que España participará en la próxima reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, donde expondrá su rechazo al uso de la fuerza y su defensa del multilateralismo. El responsable de política exterior anunció además su comparecencia a petición propia ante el Pleno del Congreso de los Diputados para informar sobre la posición del Gobierno en un contexto internacional que calificó de “máxima gravedad”.
Albares ha concluido que la erosión del orden internacional basado en reglas tiene un impacto directo sobre la democracia como sistema de convivencia, tanto a escala global como nacional, y reiteró que la defensa del derecho internacional constituye hoy una disyuntiva histórica para la comunidad internacional.