España está decidida a comandar la respuesta europea a la agresión ilegal que Estado Unidos ha perpetrado en Venezuela, bombardeando el país y secuestrando a Nicolás Maduro, y las afrentas y amenazas lanzadas por Donald Trump contra Groenlandia, territorio bajo soberanía danesa. Mientras otros países retroceden o se pliegan, el Gobierno español ha reafirmado este miércoles, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, su rechazo a la vulneración del derecho internacional acometida por la administración estadounidense y ha llamado a un “rearme” europeo que tenga también un carácter “moral”.
“Lo que somos y representamos como país y como Unión Europea (UE) está en juego. La alternativa que se plantea en estos momentos es entre derecho internacional y ley de la selva, del más fuerte. Entre autoritarismo y democracia”, ha expuesto el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, situando a Europa en el lado democrático y a Estados Unidos, sin mencionarlo explícitamente, en el grupo de Estados que ejercen la fuerza e incurren en acciones ilegales para conseguir sus objetivos. Venezuela ha sido su última víctima, pero otros países latinoamericanos y Dinamarca ya han sido advertidos.
“Necesitamos una seguridad, un rearme que también sea moral. En favor de la democracia y el derecho internacional, que son dos caras de la misma moneda”, ha defendido el líder de las relaciones exteriores españolas. “No hay libertad sin ley e instituciones que la protejan a escala nacional e internacional”, ha reafirmado la posición. “Es el momento de que Europa asuma en primera persona su soberanía. Tiene que alzar unida la voz en defensa del derecho internacional y la Carta de Naciones Unidas (ONU) y en prohibición de la guerra”, ha instado a los Veintisiete.
“El mundo se está transformado y es obligación de los españoles y de los europeos defender las reglas del orden internacional y los valores de paz, de diálogo y de seguridad en los que se sustenta y en los que están en juego en estos momentos”, ha espetado el ministro. Un posicionamiento que Albares considera que debería encabezar España. El país “va a seguir liderando una solución democrática para Venezuela y llamando al respeto del derecho internacional”, ha trasladado, defendiendo la soberanía del pueblo venezolano sobre sus recursos.
Pugna por el PP a cuenta de Zapatero
El ministro de Exteriores ha salido también en defensa del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, señalado em los últimos días por los partidos de ultraderecha, Partido Popular (PP) y Vox. “No actúa en nombre del Gobierno de España ni con un mandato del Gobierno de España" en lo que se refiere a Venezuela "pero realiza una labor que desde luego el Gobierno de España reconoce y valora", ha defendido, recordando además que su intermediación comenzó en 2015 a petición de la oposición venezolana y bajo Gobierno de Mariano Rajoy.
Por aquel entonces, ha apuntado Albares, "el Partido Popular no intentaba, probablemente, utilizar al pueblo de Venezuela como un burdo instrumento de desgaste en la política nacional", como a su juicio está haciendo ahora. Así las cosas, ha solicitado "a todas las fuerzas políticas, y muy directamente al Partido Popular, que no se apoyen en el pueblo de Venezuela para hacer oposición de desgaste de manera ridícula" al Gobierno que, según él, es el que "más ha hecho por el pueblo de Venezuela".