Viernes, 31 de agosto. El verano va llegando a su fin y las vacaciones se terminan. También para el Rey Felipe VI, quien regresa este fin de semana de su descanso estival para competir en Menorca en la XV edición de la Copa del Rey Repsol, en la que se dan cita veleros clásicos. El monarca ya había sido invitado a la regata en anteriores ocasiones y el pasado 3 de agosto, en la recepción con las autoridades baleares, anunció que volvería.

Dicho y hecho. El próximo sábado navegará en uno de los veleros y estará también presente para la entrega de trofeos, tal y como publica El Mundo. Este periódico también asegura que la reina Letizia y algunos amigos le esperarán esa noche en Mallorca para cenar.

Esta acción de Felipe VI no solo forma parte de la agenda real, sino que también podría entenderse como un acercamiento a las islas, ya que la imagen de la Corona no atraviesa su mejor momento. Con Iñaki Urdangarin en prisión y con el rey emérito Juan Carlos I alejado del escándalo provocado por las grabaciones de Corinna zu Sayn-Wittgenstein, el rey podría estabilizar las relaciones con la regata del fin de semana.