El 9 de noviembre Madrid rinde homenaje a la Virgen de la Almudena, la patrona de la capital. Es festivo en la ciudad, en  un dia en el que ese nombre, el de la Almudena, está más de actualidad que nunca, debido al posible traslado de los restos de Franco. 

A ello se niega rotundamente el Gobierno, que libra una ardua batalla por tratar de impedir que la familia utilice el espacio que tiene en este templo para enterrar al dictador.

Aprovechando la fecha, los líderes políticos madrileños han sido preguntados al respecto, y han ofrecido respuestas bien dispares.

La alcaldesa Manuela Carmena ha resaltado que "no puede ser que tenga un lugar de exaltación", una opinión que comparte  Ángel Gabilondo, el candidato del PSOE a la Comunidad de Madrid, que ha subrayado que "es importante que salga del Valle de los Caídos, porque es de los caídos. "Prefiero que no esté en La Almudena", ha indicado. 

Más crítica, sin embargo, ha sido Begoña Villacís. La candidata de Ciudadanos, aunque ha confesado que no se "imagina a Franco enterrado en La Almundena", ha vuelto a reiterar que no está en sus manos evitarlo y ha criticado al Gobierno por cómo están llevado el asunto. 

Pero el que más ha dado que hablar por su respuesta ha sido Ángel Garrido. El presidente de la Comunidad de Madrid, no solo ha acusado al Gobierno de "hacer el ridículo" por crear un problema por unos restos "por los que nadie se había preocupado jamás", sino que también ha afirmado que Franco está enterrado "en un sitio olvidado en una zona boscosa"