La que fuera la dueña de los destinos del Partido Popular, María Dolores de Cospedal, ha terminado renunciando a su escaño por sorpresa y por Twitter. La exsecretaria general dice renunciar sin haber hecho nada malo y acusa al resto de partidos de demonizar a sus compañeros a causa de los casos de corrupción que acosan al PP. Una de las primeras reacciones al comunicado, también a través de la red social Twitter, ha sido la del Partido Socialista, que ha respondido con dureza a las aclaraciones exculpatorias de Cospedal. Para el PSOE, la dimisón llega tarde, "en diferido", como el despido de Luis Bárcenas, el tesorero  del PP clave en el "Caso Gürtel" y tras salir a la luz las grabaciones del excomisario Villarejo, acusan a la política manchega de haberse servido del expolicía para obstruir la acción de la justicia en los casos de corrupción que aún tiene pendientes su partido. 

El PSOE desafía al presidente del PP, Pablo Casado, a exigir más dimisiones si de verdad quiere regenerar su partido, en referencia a unas delcaraciones en las que el sucesor de Rajoy reivindicaba la honradez de los populares y desmentía indirectamente a Cospedal.