Lo que cambia el cuento. Francisco Núñez, presidente del PP de Castilla-La Mancha y candidato de este partido a las elecciones autonómicas del próximo 26 de mayo, se declara al día de hoy un acérrimo defensor de la “taurinaVOX” y de los espectáculos cornúpetas, criticando a todo aquel que se opone al sufrimiento y tortura de un animal en una plaza. Para el sucesor de María Dolores de Cospedal en tierras manchegas el mundo del toro es “cultura, tradición y forma parte de nuestro arte, de nuestra idiosincrasia, además de generar un movimiento económico muy importante para Castilla-La Mancha”, declaraciones realizadas el pasado mes de diciembre en una entrevista concedida al diario ABC.

¿Por qué, entonces, en 2007, siendo concejal de Almansa (Albacete) votó a favor de prohibir los toros en esta localidad, como recoge la ordenanza municipal suscrita por los 8 concejales del PSOE, otros tantos del PP, 4 independientes y 1 de IU? Texto que dice claramente: “Queda expresamente prohibida la celebración de espectáculos en que intervengan toros y demás espectáculos taurinos”. Blanco y en botella.

ORDENZA ALMANSA

Extracto de la ordenanza municipal de Almansa prohibiendo los toros en 2007.

No solo eso, Francisco Núñez tampoco movió un solo dedo, un solo voto, cuando en 2011 logró la alcaldía de Almansa gracias al apoyo de los independientes y a pesar de la victoria del PSOE. Ni tampoco hizo nada para derogar esa ordenanza cuando en 2015 alcanzó la mayoría absoluta con 11 concejales frente a los 10 conseguidos por PSOE e IU. La prohibición de los toros continúa vigente en Almansa.

Mentiras y “carritos de los helados”

El líder del PP, que ayer se vio seriamente perjudicado por una encuesta publicada por el diario El Mundo en la que le pronostica la pérdida de hasta seis diputados y señala a Emiliano García-Page al borde de la mayoría absoluta, salió como pudo del “burladero político” y al verse sorprendido con el “carrito de los helados” aludió a su favor la escasa afición almanseña al mundo de los toros. “No tiene plaza de toros (Almansa) y en el PP respetamos los gustos personales de los ciudadanos”, comentó ayer el “candidato torero”, que con todo desparpajo mintió a los periodistas asegurando que “los toros en Almansa los prohibió el gobierno municipal cuando el PSOE tenía mayoría absoluta” y que cuando él gobernó en la localidad no se anuló esa prohibición por la falta de tradición que había en el municipio.

El PSOE no contaba en 2007, año de la prohibición citada, con mayoría absoluta, como dice Francisco Núñez. No. Tenía los mismos concejales que el PP, 8, y dependía de los votos de los 4 ediles independientes y del representante de IU. Una mentira clara que el líder “popular” ha intentado dulcificar asegurando que caza y toros “son fundamentales en la región y que desde el Partido Popular se van a defender", declarándose a continuación un gran aficionado a la tauromaquia.

Sin embargo, fuentes socialistas insisten en que Núñez mantuvo esta ordenanza mientras fue alcalde de Almansa pero, desde que es candidato a la presidencia de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, “ha defendido los toros por temor a la pérdida de votos hacia Vox”. Se ha reunido con la Unión de Criadores de Toros de Lidia a los que dijo que el PP está a favor de mantener estas tradiciones de la región.

“Ni tortura ni sufrimiento”

Pero aún hay más. En la misma entrevista del diario de Vocento, Francisco Núñez, acusa al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page que, “cuando era senador, no quiso votar a favor de una propuesta que hizo el PP en el Senado en defensa de la tauromaquia; por lo tanto, el ataque de Page a los toros no es nuevo”, para seguidamente rasgarse las vestiduras y asegurar que en “esta sociedad en la que vivimos, lo que hay que hacer es respetar y dar libertad”, añadiendo en la misma entrevista que, “en un festejo taurino, uno puede decidir entre ir o no ir. No concibo lo de prohibir”.

Entonces, cómo se entiende que firmara y diera su voto favorable a la ordenanza de Almansa en la que queda claro que, “no se autoriza la celebración de espectáculos públicos, fiestas u otras actividades en que intervengan animales en los que se atente contra su dignidad o que impliquen tortura, sufrimiento, crueldad o maltrato o se les haga objeto de tratamientos antinaturales”.