Política

La caída de los Urdangarin en 10 pasos. De la aclamación en Barcelona al banquillo

Seis años y tres meses de prisión para el exbalonmanista y la absolución para la infanta, que deberá pagar una multa de 265.000 euros

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Vie, 17 Feb 2017

Tras años de investigaciones, paseíllos hasta los juzgados, intentos de olvido y de evitar la imagen de una infanta sentada en el banquillo, este viernes hemos conocido la sentencia del Caso Nóos: seis años y tres meses de cárcel para Iñaki Urdangarin y una multa económica de 265.000 euros para la infanta Cristina como cooperadora necesaria en delitos fiscales.

Pero para llegar hasta aquí, la infanta ha pasado por un camino o, mejor dicho, por una cuesta hacia abajo que la ha llevado desde la cúspide de la monarquía, pasado por ser apartada de la Familia Real, hasta su condena.

Para entender mejor esta evolución, repasamos los diez momentos claves, los que Cristina de Borbón puede que quiera olvidar.

1La boda real

“Alucino. Estoy colada por ¡un jugador de balonmano!” Estas fueron las palabras con las que la infanta Cristina confesaba su relación con Iñaki Urdangarin a sus amigos, una relación que se hizo oficial el 3 de mayo de 1997 con el anuncio de su compromiso.

Sólo cinco meses después, el 4 de octubre de 1997, se casaban en la catedral de Barcelona. Urdangarin pasaba de ser un deportista de élite a ser el Duque de Palma.

2Estalla el Caso Nóos

Se podría decir, al menos de cara a la galería, que el matrimonio entre Iñaki Urdangarin y la infanta Cristina era modélico: cuatro hijos, una madre trabajadora y con un alto puesto en una gran empresa, un padre emprendedor, una mansión donde vivir y muchas sonrisas.

Así se desarrolló su vida hasta que en 2010 estalló el Caso Nóos, una causa derivada del Caso Palma Arena que, en un principio, investigaba a los dirigentes del Instituto Nóos; es decir, Iñaki Urdangarin y su socio Diego Torres por malversación, fraude, prevaricación, falsedad y blanqueo de capitales.

Finalmente, las investigaciones acabaron con Urdangarin haciendo su primer paseíllo hasta los juzgados de Palma para testificar ante el juez Castro, el instructor de la causa. Ante él aseguró: "Comparezco hoy para demostrar mi inocencia".

3Una infanta ante el juez

Pero las investigaciones continuaron y abrieron más caminos que llevaron hasta nuevos imputados y, uno, desembocó en Cristina de Borbón.

Tras múltiples intentos para que la infanta no se sentara en el banquillo a declarar, finalmente lo hizo y la imagen de su paseíllo hasta el juzgado supuso un nuevo hito dentro de este proceso. Por primera vez, una infanta era señalada por la justicia.

4Cámara oculta en su declaración

De su primera declaración ante el juez, la imagen de la llegada fue impactante, pero fue más polémico lo que declaró en sede judicial. Sus palabras se supieron y hasta se puede decir que se vieron.

Los organizadores de una nueva plataforma para vídeos entraron en el juzgado y grabaron con cámara oculta su declaración. El “no sé”, “no me acuerdo” o “de eso se ocupaba mi marido” se convirtieron en sus mantras.

5Arranca el juicio: declaración de Urdangarin

La instrucción llegó a su fin y en enero de 2016 empezó el juicio bajo la batuta de las magistradas Samantha Romero, Rocío Martín y Eleonor Moyá.

6“Confío plenamente en mi marido"

El 22 de junio de 2016 era el día clave para la infanta: se sentaba en el banquillo acusada de ser la cooperadora necesaria en dos delitos fiscales cometidos por su marido. Sólo contestó a las preguntas de su abogado, guardó silencio ante las preguntas de las acusaciones y de las defensas.

En esta ocasión, se volvió a presentar como una mujer que poco sabía de los negocios de su marido usando una y otra vez las expresiones: “no sé” y “no me acuerdo”. Pero la frase central, la más destacada, fue: “Confío plenamente en mi marido y estoy convencida de su inocencia".

7Llegan juntos al final del juicio

Aunque el juicio del Caso Nóos empezó con imágenes de Urdangarin y Cristina de Borbón por separado, decidieron cerrarlo con una instantánea de su unión. 

8La abdicación de Juan Carlos

Aunque hay voces que afirman que la abdicación del rey Juan Carlos empezó con la pronunciación de la ya célebre frase: “Lo siento mucho, me he equivocado, no volverá a ocurrir” tras su accidentada cacería en 2012, muchas otras mantienen que la gota que colmó el vaso fue ver sentada a una de sus hijas, a la hermana del futuro Rey, en el banquillo

Finalmente, el 2 de junio de 2014, sobre las 10:30 de la mañana, el ya presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, comunicaba desde La Moncloa la abdicación de Juan Carlos.

9“La justicia es igual para todos”

Y es que, en 2011, el monarca Juan Carlos había asegurado en su discurso de Navidad que “la justicia era igual para todos”, que daba igual los nombres los apellidos o la posición cuando se trataba de investigar y juzgar una causa.

10Primer discurso del nuevo Rey

Cuando llegó el momento de ser Rey, Felipe VI tomó varias decisiones. Una de ellas pasó por hablar sobre la corrupción de los representantes públicos en su primer discurso de felicitación de la Navidad.

“Estamos viviendo tiempos complejos y difíciles para muchos ciudadanos y para España en general. La dureza y duración de la crisis económica produce en muchas familias incertidumbre por su futuro; la importancia de algunos de nuestros problemas políticos genera inquietud; y las conductas que se alejan del comportamiento que cabe esperar de un servidor público, provocan, con toda razón, indignación y desencanto”, dijo para asegurar que los culpables de corrupción serían investigados, juzgados y pagarían por ello.

“Es cierto que los responsables de esas conductas irregulares están respondiendo de ellas; eso es una prueba del funcionamiento de nuestro Estado de Derecho. Como es verdad también que la gran mayoría de los servidores públicos desempeñan sus tareas con honradez y voluntad de servir a los intereses generales”.

11Una familia de cuatro

Otra medida tomada, pasó por apartarse de sus hermanas y hasta de sus padres y anteriores monarcas. Desde que Felipe VI llegó al poder, las imágenes oficiales están firmadas por los cuatro miembros de su familia: el rey Felipe VI, la reina Letizia, y sus dos hijas Leonor y Sofía; los mismos que se consideran el núcleo de la Familia Real y acuden a los actos oficiales, salvo momentos especiales en los que la figura de doña Sofía sigue estando destacada.

 

Natalia Castro es redactora de El Plural