En quince días  hemos visto como desaparece la única oportunidad que tienen los chicos y chicas de escuchar algo sobre la igualdad entre los sexos en una sociedad que les enseña en todas sus manifestaciones culturales y sociales lo contrario. El problema de Educación para la Ciudadanía no era la igualdad entre las razas o la discapacidad, sino la igualdad entre los sexos y la reivindicación de la libertad y autonomía de las mujeres para con sus cuerpos, su sexualidad y sus vidas. La “ideología de género” ya está fuera de la escuela. Y después el retroceso en la ley del aborto que nos lleva a niveles de los años 80; que nos devuelve a las mujeres a la ciudadanía de segunda clase en la que siempre nos quisieron los que ahora mandan.; la píldora del día después, porque no tenemos derecho a tener el sexo que queramos y cuando queramos sin pagar un precio por el más mínimo error. Porque en algún sitio hay que dejar claro que los dueños de nuestras decisiones y de nuestros úteros no somos nosotras, sino ellos, el Estado, los expertos, el patriarcado. Y lo que nos viene en relación a la violencia, que será doméstica…y todo lo demás.

Pero ahora leo que muchos hombres de izquierdas  ven en esta avalancha antifeminista y conservadora una distracción de lo verdaderamente importante. Lo de siempre; esto para ellos no es tan importante como lo económico, que se supone que les afecta a ellos (lo económico nos afecta también decisivamente a nosotras). En todo caso, los derechos sexuales y reproductivos y los recortes a la igualdad no son distracciones de nada; son un fin en sí mismo y un fin muy querido por quienes llevan décadas trabajando contra cualquier avance en igualdad. Es en esta consideración donde el machista de izquierdas se retrata.

Pero después está también el feminismo de partido, incapaz de superar el sectarismo partidario, que es uno de los males endémicos de este sistema y de los más denunciados por el 15M. El feminismo tiene que ser trasversal y estar siempre dispuesto a solidarizarse con mujeres y feministas aunque sean de otros partidos; si no, no es feminismo. Las feministas del PSOE han dado un triste espectáculo cuando en lugar de unirse y presentar un manifiesto o programa feminista para que fuera asumido por todo el partido en el futuro, se han dedicado a hacerse unas a otras la guerra sucia en nombre de los dos candidatos, una de las cuales, por cierto, ha sufrido un ataque antifeminista en toda regla; ataque que no ha sido denunciado por las feministas del otro lado. Aplaudí cuando algunas feministas del PSOE lanzaron un manifiesto feminista “Mujeres toman partido”, en el cual hablaban de principios y no de nombres. La alegría duró poco; la realidad se impuso. El feminismo ha sido utilizado, una vez más, en una batalla completamente ajena a sus intereses y en la que las mujeres no saldrán ganadoras. Ni Chacón ni Rubalcaba son conocidos por sus posiciones feministas y lo que las feministas deberían haber hecho es aprovechar el momento para organizarse y recuperar poder en el interior del partido; no poder para unas cuantas, sino para los principios y valores feministas.

Y digo esto con rabia porque el PSOE ha sido uno de los partidos en los que un feminismo organizado y combativo ha estado casi siempre presente . En IU lo hubo pero lo hicieron desaparecer y ya sabemos cómo ha acabado;  en mi propio partido, Equo, las feministas tenemos problemas porque hay reticencias, desconocimiento e incultura al respecto, pero ahí estamos. Llegará el día en que las feministas tengamos que pensar seriamente en que sólo siendo capaces de  poner en funcionamiento un pacto entre mujeres, al estilo de los que consiguieron las mujeres escandinavas en los 70 conseguiremos verdaderos avances. Estamos, es obvio, muy lejos de eso. ¿Cómo podríamos trabajar en un parto interpartidista, si ni siquiera somos capaces de construirlo con las mujeres de nuestros propios partidos?

En todo caso, para las que nos negamos a que esta marea negra se nos lleve por delante sin oponer resistencia, vamos a empezar a construir una marea violeta contra los recortes en políticas de igualdad. Para empezar, el 10 de febrero a las 19:30 hay concentraciones en: Alicante: Plaza de la Montanyeta; Burgos: Plaza Mayor; Ceuta: Plaza Teniente Ruiz; Córdoba: Bulevar del Gran Capitán; Jaén: Plaza de la Concordia; Las Palmas de Gran Canaria: Parque de San Telmo; Málaga: Plaza de la Constitución; Madrid: Puerta del Sol; Murcia: Plaza de Santo Domingo; Salamanca: Plaza Mayor; Sevilla: Plaza de la Encarnación/Las Setas; Valencia: Plaza del Ayuntamiento. De aquí al día 10 habrá más, estad atentas.

Beatriz Gimeno es escritora y expresidenta de la FELGT (Federación Española de Lesbianas, Gays y Transexuales)
http://beatrizgimeno.es