Esta semana se ha inundado el metro de Madrid, esto con Franco no pasaba. Desde que los rojos gobiernan la ciudad una ya no puede estar tranquila. Seguro que es culpa de Carmona, que sigue con su idea loca de celebrar naumaquías.

Fijáos cómo están los pobres madrileños:

Una no sabe si está en Marqués de Vadillo o en Aquapark:

Esto es un desmadre:

No me extraña que hasta Lagarder se haya vuelto a Rumanía:

A uno que le encanta su país es a Stephen King, ese de los novelas de miedo. Lo que no le gusta tanto es su presidente. Así felicitó el 4 de julio:

Y el 7, ¡San Fermín! Con tanto acosador ahora hay que tener más cuidado que nunca:

¡A ver si aprendéis a respetar a las mocitas! Yo sólo me dejo si viene Julio Iglesias. Es un truhán y es un señor. Y según una prueba de paternidad es padre otra vez:

A este hombre el Caudillo le habría dado veinte veces el premio a la familia numerosa:

Hay qué ver qué poderío:

En cuanto a lo de la política, todo en orden: esta semana hemos sabido que el proceso contra el presidente de Murcia continúa y se sentará en el banquillo. Lo normal:

La foto de Putin y Trump hablando con cara de susto ha dado muchas vueltas. Esta es mi versión favorita:

Ahora que veo la Última Cena, el Vaticano ha hablado y ha dicho que que las hostias deben llevar gluten. ¡Pobres celíacos, ya no son hijos de Dios!

En fin, a ver si viene Terminator y arregla esto. ¡Hasta la semana que viene y Arriba España!