El exministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación y ex eurodiputado del Partido Popular, José Manuel García-Margallo, ha irrumpido en el debate sobre la crisis venezolana con un análisis que se ha difundido de forma masiva en redes sociales. Durante su intervención en el programa 'Mañaneros 360' de TVE, el que fuera jefe de la diplomacia española entre 2011 y 2016 ha desgranado su visión sobre la actuación del presidente estadounidense, Donald Trump, en Venezuela y sobre las consecuencias que, a su juicio, ha tenido para el orden internacional.
García-Margallo ha puesto el foco en el impacto global de la intervención estadounidense. “Hemos asistido a la quiebra definitiva del orden internacional, sujeto a normas que nos dimos en San Francisco”, ha afirmado, en referencia al sistema surgido tras la Segunda Guerra Mundial y al marco jurídico impulsado desde Naciones Unidas. En su análisis, el deterioro de ese orden no ha sido un fenómeno reciente, sino que comenzó en 2014 con la invasión rusa de Ucrania, cuando se vulneró el principio de integridad territorial. La maniobra de Trump en Venezuela, ha añadido, ha supuesto “el último clavo que le quedaba al ataúd”.
En segundo lugar, el exministro ha contextualizado la actuación en la situación interna del país latinoamericano. A su juicio, Venezuela ha sido “un Estado cuyos dirigentes carecen de legitimidad de origen y de ejercicio”, empleando un concepto propio del derecho internacional. Esta falta de legitimidad, ha sostenido, ha contribuido a explicar el escenario político actual y el desarrollo de los acontecimientos que han desembocado en la salida de Nicolás Maduro del poder.
El tercer punto de su análisis ha introducido uno de los elementos más controvertidos de su intervención. García-Margallo ha defendido, a título personal, que ha existido una colaboración entre el Gobierno de Estados Unidos y dirigentes venezolanos. “Lo que se ha producido ha sido una sucesión en la presidencia de la República Bolivariana, dejando intacto el aparato del Gobierno y el aparato represivo”, ha señalado. En su opinión, un cambio de estas características no habría sido posible sin apoyos internos y ha respondido a “una maniobra que Estados Unidos empezó hace meses”.
A partir de ahí, el exministro ha expresado su principal preocupación: la forma en la que se va a desarrollar la transición política en Venezuela. “Lo que a mí me preocupa es cómo va a ser esa transición”, ha reconocido. En este sentido, ha mostrado su sorpresa por el papel otorgado a la oposición. “Me ha chocado enormemente que no se haya contado en absoluto con la oposición y que Trump, desde el primer momento, haya descartado a Corina Machado”, ha expuesto, en referencia a una de las principales figuras del antichavismo.
García-Margallo ha advertido además del riesgo de que Estados Unidos intente dirigir directamente el proceso de transición. “Aquí el peligro es que los americanos, que estas cosas las hacen muy mal, intenten una transición dirigida por ellos”, ha razonado. Para apoyar su argumento, ha recordado experiencias recientes de intervención estadounidense. “La experiencia es que cada vez que han intentado intervenir en un país, la salida ha sido francamente discutible”, ha dicho, citando los casos de Libia, Afganistán, Siria e Irak.
Las palabras del exministro se han producido mientras en la señal en directo del programa se ha mostrado la llegada de Nicolás Maduro al tribunal estadounidense ante el que ha declarado. El expresidente venezolano ha rechazado las acusaciones de narcoterrorismo y los cuatro cargos por los que ha sido investigado por la Justicia norteamericana, y ha defendido su inocencia. Este mismo lunes, además, Delcy Rodríguez ha jurado su cargo como nueva presidenta encargada de Venezuela, en un acto marcado por referencias al sacrificio personal y al contexto de crisis institucional. La toma de posesión ha abierto una nueva etapa política en el país, rodeada de incertidumbre y bajo la atenta mirada de la comunidad internacional.