Un fin de semana convulso en términos geopolíticos han declinado en un giro de los acontecimientos en Venezuela. Tras la captura de Nicolás Maduro, presidente del país latinoamericano, por parte de Estados Unidos, su vicepresidenta Delcy Rodríguez tiene el encargo de tomar el mando de la Presidencia venezolana, y lo ha hecho este mismo lunes ante la Asamblea Nacional.
Esta tarde del lunes ha jurado el cargo como nueva presidenta del país caribeño después de que el Tribunal Supremo la designase como presidenta interina durante el fin de semana. Bajo este telón de fondo, el Palacio Federal Legislativo, sede del Parlamento en Caracas, ha inaugurado así el periodo legislativo 2026-2031, de mayoría chavista y con el regreso de algunos opositores y en mitad de un escenario de incertidumbre política que aún queda por discernir.
“Vengo a prestar juramento, con dolor por el sufrimiento que se le ha causado al pueblo venezolano por una agresión ilegítima a nuestra patria con dos rehenes, el presidente Maduro y la primera dama. Vengo con dolor y honor a jurar en nombre de todos los venezolanos por nuestro padre libertador, Simón Bolívar", aludiendo a su vez a figuras como Hugo Chávez. Rodríguez también ha jurado por la prosperidad del país "por un solo pueblo, desde todos los sectores sociales para sacar adelante a Venezuela en estas horas terribles de amenaza".
Rodríguez, que también se encuentra en el punto de mira del Gobierno de Donald Trump por sanciones desde 2018 por presuntas violaciones de Derechos Humanos, ha asumido ahora la “presidencia encargada” de Venezuela. La ‘mano derecha’ de Maduro, ante este contexto, ha venido reivindicando el "derecho a la paz" de Venezuela, invitando a Estados Unidos "a trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación", al tiempo que ha creado una comisión para intentar lograr la liberación de Maduro.
La Constitución venezolana contempla, en sus artículos 233 y 234, que la ausencia temporal o definitiva de un presidente implica que sea el vicepresidente el que asuma sus funciones, algo que Rodríguez ha hecho en medio de advertencias del presidente de Estados Unidos para que se pliegue a los designios de Washington.
El propio Trump sorprendió en su primera rueda de prensa desde Florida y tras el ataque a Venezuela desacreditando a la líder opositora y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, de la que dijo que no cuenta con suficientes apoyos en el país, y abrir la puerta a una cooperación bajo sus términos con Rodríguez, considerada una figura más pragmática que Maduro.
¿Quién es Delcy Rodríguez?
Nacida en Caracas en 1969, es hija de Jorge Antonio Rodríguez, fundador del partido marxista Liga Socialista, muerto en 1976 por las torturas sufridas bajo custodia de las autoridades después de ser detenido por el secuestro meses antes de William Niehous, presidente local de una empresa estadounidense. Asimismo, es hermana de Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional desde 2021 y quien fue vicepresidente de Chávez entre 2007 y 2008, además de presidente del Consejo Nacional Electoral entre 2005 y 2006 y ministro de Comunicación de Maduro entre 2017 y 2020.
Rodríguez, abogada de profesión, empezó a involucrarse en política a raíz del intento de golpe de Estado contra Chávez en 2002, iniciando su carrera política en 2003, cuando entró en la Coordinación General de la Vicepresidencia de Venezuela, tras lo que fue directora de Asuntos Internacionales del Ministerio de Energía y Minas. Posteriormente, fue nombrada en febrero de 2006 por Chávez como ministra del Despacho de la Presidencia, un cargo que ocuparía solo unos meses y que abandonó en medio de informaciones sobre desavenencias con el entonces presidente, fallecido en 2013 a causa de un cáncer poco después de obtener la reelección en las elecciones de diciembre de 2012.
No fue hasta la llegada de Maduro al poder a raíz de la muerte de Chávez -cuyo mandato completó de forma interina en un primer momento y tras imponerse en las urnas en abril de 2013 al opositor Henrique Capriles- cuando Rodríguez empezó a ascender a nivel político hasta ser considerada la 'mano derecha' del presidente.
Así, su primer cargo de Gobierno fue como ministra de Comunicación e Información, cartera que encabezó entre agosto de 2013 y octubre de 2014, tras lo que pasó a ser la titular de Exteriores, liderando la diplomacia venezolana desde diciembre de 2014 hasta junio de 2017, época en la que tuvo un perfil de alto calibre. También fue designada para encabezar la Asamblea Nacional Constituyente, creada en medio de la disputa entre el Gobierno y la oposición a raíz de la victoria opositora en las elecciones de diciembre de 2015 a la Asamblea Nacional, en las que el PSUV perdió el control del organismo por primera vez en 16 años.
Las crecientes disputas entre el Legislativo y el Ejecutivo, incluido un intento de recoger firmas para iniciar un proceso que derivara en el cese de Maduro, no amainó con las conversaciones entre el Gobierno y la oposición. Las tensiones llegaron a su culmen en mayo de 2017, cuando el Tribunal Supremo disolvió la Asamblea Nacional.
Finalmente, las protestas por la crisis política y la falta de salida negociada a la misma llevaron a Maduro a convocar en mayo una Asamblea Constituyente, cuyas elecciones fueron boicoteadas por la oposición -permitiendo a los aliados del presidente dominar totalmente el nuevo organismo-, tras lo que Estados Unidos respondió con sanciones contra Maduro y momento en el que Rodríguez consolidó su papel de fuerza dentro de las filas del Gobierno venezolano.