Mariano Rajoy dijo en la campaña electoral de 2011 que su Gobierno no rescataría bancos y los rescató. No solo eso, el Gobierno de Zapatero rescató una caja, la de Castilla La Mancha y Rajoy, con un discurso muy similar al de Podemos, acusó al entonces Presidente de ayudar a los bancos y no a la gente. Rajoy argumentó razones de Estado, de supervivencia y de lógica para explicar el rescate de los bancos que él acometió. Pero no se quedó ahí, además de rescatarlos, asumir todo su ladrillazo en el 'banco malo' (Sareb), diseñó un sistema de ayudas/subvenciones que permaneció oculto a la opinión pública hasta que la Unión Europea abrió una investigación por ayudas estatales ilegales.

Posible financiación ilegal
El pasado mes de abril la Comisión Europea abrió una investigación  a España, Italia, Grecia y Portugal, por una posible financiación encubierta e ilegal a los bancos que reforzaron su capital con los activos fiscales diferidos (DTA en inglés). El 'truco' consistía en que el Gobierno aceptaba dichos activos fiscales como capital de máxima calidad cuando el Banco Central Europeo no los considera así. El Gobierno del PP aprobó a finales de 2013 un Decreto Ley por el que reconocía dichos activos y permitía a los bancos contabilidad 30.000 millones de euros con los que podían pasar mejor los estrés-test del BCE y cumplir con la normativa bancaria internacional de Basilea III.

Un impuesto 'voluntario' para contentar a Bruselas
La apertura de investigación y la más que probable declaración de ayudas estatales encubiertas prohibidas por la UE, obligaría a los bancos a descontar ese dinero, bajarían de ranking, su solvencia internacional estaría de nuevo en entredicho y el Gobierno se enfrentaba a una multa cuantiosa. Todo esto en vísperas de elecciones generales, por lo que el ministro de Economía, Luis de Guindos, tuvo que sacarse de la manga otro 'truco' para que la UE diera carpetazo a la investigación y se diera por satisfecha. El truco consiste en poner un impuesto a la banca que se vendió en la prensa afín al Gobierno como un gesto 'progresista', pero también  se trata de un impuesto 'voluntario' de tan solo un 1,5% para los bancos que quieran computar como capital de máxima calidad los activos fiscales diferidos. En total tendrían que pagar 'voluntariamente' 419 millones de euros por los 28.000 millones que tienen en dichos activos.

Una “hipoteca a medida” para los bancos
La plataforma ciudadana ‘15MpaRato’ ha acusado a los ministros Luis de Guindos y Cristóbal Montoro, a los que califica de “cómplices de Rato”, por el nuevo impuesto que el Gobierno ha aprobado con el objetivo de zanjar la investigación que la Comisión Europea había abierto para investigar posibles ayudas públicas ilegales a la banca.

“Junto con Montoro y el Banco de España, Luis de Guindos ha preparado una hipoteca a medida de los banqueros, para pagar la estafa de los créditos fiscales en más de 60 años”, critica el ‘15MpaRato’, que considera que el Gobierno ha metido “con calzador” en los Presupuestos de 2016 “un apaño” consistente “en hacer pagar a los bancos un pequeño impuesto de patrimonio por el maquillaje de las cuentas que los banqueros han realizado”.
La plataforma ciudadana critica duramente que de los estimados 40.000 millones en créditos fiscales que tendría la banca, el Estado solo haría pagar a los bancos sobre la base de 28.000 millones, “que según los impuestos que cada entidad haya pagado puede resultar más o menos dinero. Como máximo serían 420 millones al año”.

“Con este máximo de 420 millones al año por tributar al 1,5% sobre los 28.000 millones, la estimación de tiempo que tienen los banqueros para pagar su maquillaje de cuentas sería de 60 años como mínimo, con la correspondiente vía de elusión fiscal que se les ha puesto sobre la mesa, para pagar menos, y por tanto, alargar el plazo”, considera el ‘15MpaRato’ en un comunicado

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