Las siglas TAE significan Tasa Anual Equivalente, un concepto relacionado con los bancos y su actividad con los clientes. En la práctica, es una referencia orientativa al coste de un producto financiero, como pueden ser las tarjetas de crédito o los préstamos, teniendo en cuenta tanto los gastos como las comisiones (es decir, todo el dinero que recibe el banco por el dinero que “cede” de manera temporal a los clientes).  

Este tipo de interés debe aparecer reflejado en todos los contratos de cualquier operación de crédito (hipoteca, préstamo, tarjeta de crédito…) y no se debe confundir con el TIN (Tipo de Interés Nominal) o interés acordado entre la entidad bancaria y el cliente en la prestación de un servicio financiero. Es decir, el TIN es el dinero que hay que pagar de más al devolver un capital prestado; la TAE es el conjunto formado por el TIN, los gastos y comisiones que cobra el banco y el plazo para hacer efectivo el pago.

La TAE permite comparar productos financieros, puesto que las entidades están obligadas a indicarla en toda la documentación referida a ella. Es muy importante leer todas las condiciones antes de llevarse a engaños. 

Tipo de interés

Es el precio del dinero o lo que cuesta disponer de una cantidad monetaria durante un periodo de tiempo concreto. Por un lado, es el montante que tiene que pagar de más el deudor por el uso de un dinero prestado; por el otro, es la remuneración que recibe el acreedor por prestar esa cantidad. Normalmente, el tipo de interés se representa mediante porcentajes anuales sobre el anticipo: a mayor plazo del préstamo, mayor es el interés. 

Tipos:

  • Tipo de interés efectivo: es el que incluye todos los gastos y comisiones que se cobran a la hora de formalizar el préstamo. 
  • Tipo de interés fijo: es un tipo de interés que no varía con el tiempo respecto a lo pactado en el inicio. No depende de otras circunstancias económicas. 
  • Tipo de interés real: es el que se obtiene al restar los efectos de la inflación.
  • Tipo de interés preferencial: aquel que los bancos cobran a sus mejores clientes, por tanto, la tasa más baja que se puede cobrar por el dinero prestado. 
  • Tipo de interés variable: cambia a lo largo del tiempo según índices como el Euribor. 

Ejemplo: 

“La tabla de intereses medios publicada por el supervisor también muestra que en España hemos tenido un crédito más alto que la media europea ininterrumpidamente desde 2007, y que el momento en que más se acercaron las dos cifras data de mayo de 2010, cuando el crédito al consumo en España alcanzó una media de7,46 % y en Europa un 6,14 %. Por el contrario, el interés medio aplicado a las hipotecas según la misma fuente durante el primer semestre de 2014 fue de 3,26 % TAE mientras la media de la zona euro fue de 3,29 % TAE.”