Es el conjunto de valores de renta fija emitidos por un estado o por los organismos públicos con el objetivo de financiar su actividad mediante deuda con otros estados o particulares. Las formas más conocidas de deuda pública son los bonos, las obligaciones o las letras del tesoro.

Entonces, ¿qué es la deuda pública?

La deuda pública viene a ser la fuente de financiación de las administraciones públicas cuando necesitan liquidez para llevar a cabo todos sus planes y objetivos. El estado y sus organismos son los encargados de emitirla a corto, medio o largo plazo (dependiendo cuáles sean su objetivo y sus necesidades) y, según quién la adquiera, podemos distinguir entre interna y externa. La primera hace referencia a las inversiones en deuda pública que hacen los inversores nacionales; la segunda ya abre miras hacia particulares y estados extranjeros. 

  • La deuda pública a corto plazo son las letras del tesoro, y se denominan así porque tienen un vencimiento inferior a un año.
  • A medio plazo, nos encontramos los bonos, que sirven para hacer frente a las principales actividades de los estados. 
  • La deuda pública a largo plazo es la que se utiliza para casos extraordinarios o grandes inversiones y ofrece un periodo mucho más largo.

En cualquiera de los casos, el inversor que se decida a comprar deuda pública recibirá una serie de pagos en forma de intereses de la deuda. 

¿Por qué se emite deuda pública?

Las emisiones de este tipo de activos financieros se realizan cuando el Estado gasta más de lo que ingresa. Es decir, cuando surge una situación de déficit público. Ante este exceso de gasto, la única solución posible para todas las administraciones públicas es aumentar la deuda emitida. 

¿Cuál es la relación entre la deuda pública y el Producto Interior Bruto (PIB)?

El PIB es la representación monetaria de todos los bienes y servicios producidos en el país en un periodo determinado. Dividiendo la deuda pública entre el Producto Interior Bruto obtendremos la capacidad de la Administración (o la falta de ella) para hacer frente a sus pagos sin incurrir en más emisión de deuda. Si el cociente de esta operación macroeconómica es bajo indicará que el sector público está generando los recursos financieros para poder sobrevivir económicamente sin necesidad de más deuda. Por ejemplo, un porcentaje de deuda sobre PIB en torno al 35% significa que la deuda del Estado puede ser asumida por un tercio de la riqueza generada en un año; sin embargo, con un porcentaje de deuda del 90% sobre el PIB significa que será necesario todo el ejercicio para pagar la deuda. 

Ejemplo: 

“El Banco de España ha actualizado sus datos de deuda pública conforme a la última información del PIB del Instituto Nacional de Estadística (INE) y ha rebajado en dos décimas el dato del segundo trimestre, hasta el 99,8 % del PIB, frente al 100 % publicado el pasado viernes”.