El pequeño Nicolás, que consiguió codearse con personajes importantes del PP y del poder económico, se ha colado, también en los principales medios de comunicación del mundo. En cabeceras cmo The New York Times o Le Figaro  se preguntan  ¿cómo es posible que un veinteañero haya podido acceder, por ejemplo, a la ceremonia de coronación de Felipe VI?

El pequeño Nicolás, se abre hueco también en el New York Times



Un falso asesor del Gobierno
Los medios internacionales se cuestionan que el pequeño Nicolás se haga pasar como asesor del Gobierno “para hacer lucrativos negocios" u otras andanzas "tan peregrinas como evitar los atascos usando una sirena falsa policial en su vehículo.

El New York Times destaca la “incredulidad” de la jueza que instruye el caso ante la “doble vida del señor Gómez Iglesias”. La magistrada no entendía cómo  podría tener acceso a conferencias, lugares y eventos” sin alarmar a nadie, destaca el diario neoyorquino.

Fallos de seguridad
La detención del pequeño Nicolás ha puesto en el ojo del huracán “los fallos de seguridad” en España, “un país que ha salido de décadas de asesinatos y atentados de ETA”. El joven accedió a un Secretario de Estado y a contactar con altos ejecutivos, reflejan el diario estadounidense.

El pequeño Nicolás en Le Figaro



“Un pícaro aprendiz de espía”
Para  Le Figaro,  Nicolás Gómez Iglesias es un  megalómano o un “pícaro aprendiz de espía”. El diario francés hace referencia a las comisiones que supuestamente recibía el pequeño Nicolás ylas fotografías con líderes políticos del Partido Popular, como el expresidente José María Aznar, y, también,  con los miembros del sindicato Manos Limpias, ante los que el joven se presentó como 'un intermediario de la Casa Real' para que retirara la acusación popular contra la Infanta Cristina. Le Figaro considera que con 20 años ,“cuenta con la inteligencia de un hombre de 40”.

El currículum del pequeño Nicolás incluye estafa, falsificación de informes del CNI y usurpación de funciones públicas, pero muchos españoles, según la prensa internacional, e ironizan que a un tipo así deberían hacerlo ministro porque ha sabido "desvalijar el sistema con perfección de relojero", según afirma en The New York Times.