El mensaje se propagó rápidamente a través de las redes sociales. El portavoz socialista en el Parlamento vasco, José Antonio Pastor,  por ejemplo, lo retuiteó a todos sus contactos.

Sin embargo, no todos los usuarios recibieron de buen grado la propuesta de Sanz. Algunos le preguntaron con sorna dónde pagaba sus impuestos y le recriminaron la investigación de la Fiscalía Anticorrupción "por ‘fondos opacos’ en Liechtenstein".



 

 

Hace unos días, entrevistado en el diario mexicano El Universal, responsabilizó de la crisis a los bancos y los especuladores. "Son los bancos, los especuladores, pero lo va a pagar España, claro. Y como pasa en todos lados, lo pagará la gente". Preguntado porque el movimiento del 15-M haya culminado con la elección de Rajoy como presidente del Gobierno respondió criticando la alternancia en el poder de los dos principales partidos:
"Son dos cosas diferentes. España siempre ha jugado a la alternancia, si el PSOE lo hace mal entonces el PP gana votos. Pero dentro del movimiento de los indignados había gente harta de la corrupción, de las promesas de los políticos, del manejo económico, de que los bancos manden más que los propios gobiernos. Estaban los antisistema, los antitaurinos, los desempleados. Sinceramente, cuando empezó aquello yo dije: todo mezclado, todo dividido. No tuvieron un decálogo de intenciones. Cuando eres joven quieres salir a la calle, eres muy idealista, yo estuve en las revueltas estudiantiles de Madrid, en los años 80, por qué, porque era estudiante. La mitad de nosotros no sabía para qué estaba ahí, yo creo que ahora también ha pasado un poco lo mismo".

Visto en El Boletín