Los comicios catalanes tienen una gran trascendencia para el conjunto del país y para todas las formaciones políticas. Lo que se juegan España y Cataluña no es poco. El Partido Socialista es consciente de ello por eso, en las últimas horas, ha enviado alrededor de 200.000 cartas a militantes para que ellos también aporten su granito de arena.

El propio Pedro Sánchez en dichos escritos, hace un llamamiento para que se pongan en contacto con familiares y amigos catalanes pensando en el 27S, con el fin de que difundan el programa electoral de su partido. En la misiva se dice, con mucho cuidado de no herir sensibilidades internas, que “los socialistas nos sentimos comprometidos con los retos de la sociedad catalana”, para añadir que “desde todos los territorios, proclamamos con más fuerza que nunca que no queremos una España sin Cataluña ni una Cataluña sin España”.

Este es el inicio de una carta cuyas intenciones son de clara oposición al proceso soberanista e independentista abierto por las formaciones que componen Junts pel Sí.

En campaña
Precisamente, una vez más el propio Pedro Sánchez estuvo esta mañana arropando a Miquel Iceta, candidato del PSC, en un mitin celebrado en Girona. En su alocución, Iceta se referió a esa carta y a las intenciones claramente de “afecto” de una iniciativa de este tipo.

Por su parte, el líder de los socialistas, que pasará todo el fin de semana en Cataluña a una semana de la cita con las urnas, dejó claro que la apuesta tiene que pasar por “el crecimiento, el empleo y la justicia social”.

Mas y Rajoy
Durante su intervención el líder de los socialistas aseguró que “Cataluña es mejor que Mas y España es mucho mejor que Rajoy”, aludiendo a los recortes que ambos han practicado en los servicios públicos, tanto en Cataluña, como en el resto de España.

En este sentido, recordó que Artur Mas fue uno de los que respaldo la reforma laboral del PP, además de su amnistía fiscal. Finalmente, aprovechó la coyuntura para recriminar al presidente de la Generalitat que vaya el cuarto en la lista, una circunstancia que achaca a “la cobardía” de no querer “explicar” los detalles de los casos de corrupción detectados en Cataluña, por ejemplo, en relación a Jordi Pujol.