El presidente de Castilla-La Mancha, el socialista Emiliano García-Page, ha advertido este viernes del riesgo de que la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán termine desencadenando una nueva crisis económica global, al tiempo que ha criticado que se pretenda arrastrar a otros países al conflicto mediante presiones y amenazas. El jefe del Ejecutivo castellanomanchego ha alertado de que las consecuencias de esta escalada bélica pueden ir mucho más allá del terreno militar y afectar de lleno a la estabilidad económica internacional.
Durante un acto celebrado en Tarazona de la Mancha (Albacete) para presentar la II Estrategia de Impulso al Trabajo Autónomo 2026-2030, García-Page se ha referido al contexto internacional marcado por la guerra en Oriente Próximo y ha subrayado que el conflicto puede tener efectos directos sobre economías como la española. En este sentido, ha informado de que el Gobierno regional ha encargado al Observatorio Regional de Impacto de los Aranceles un estudio específico para analizar las posibles repercusiones económicas que pueda tener esta guerra en Castilla-La Mancha.
El presidente regional ha recordado que en el mundo existen actualmente más de medio centenar de conflictos armados, aunque no todos generan consecuencias económicas globales. Sin embargo, ha advertido de que la guerra que ha impulsado la administración de Donald Trump, junto a Israel, sí puede provocar un impacto económico de gran alcance debido a su dimensión geopolítica y a su influencia sobre mercados estratégicos.
En su intervención, García-Page ha subrayado que las guerras son siempre "odiosas" y especialmente dolorosas porque generan muerte y destrucción, pero ha añadido que algunas además tienen la capacidad de desencadenar crisis económicas que terminan afectando a millones de personas en todo el planeta. En este contexto, ha mostrado su preocupación por una escalada que, según ha señalado, se ha iniciado al margen de la legalidad internacional y con motivaciones que no tienen que ver con la defensa de los derechos humanos.
El dirigente castellanomanchego ha lamentado además que, en medio del conflicto, otros países estén siendo presionados para implicarse, algo que ha calificado de "inconcebible". A su juicio, se está intentando involucrar a aliados internacionales en una guerra que no responde a un consenso global ni cuenta con el respaldo de los principales organismos internacionales.
García-Page ha advertido de que España, en un contexto político ya marcado por un elevado nivel de polarización y crispación, podría verse especialmente afectada si el conflicto desemboca en una crisis económica internacional. En ese escenario, ha señalado, las consecuencias sociales y políticas podrían ser todavía más profundas.
Por ello, el Gobierno regional ha decidido anticiparse y analizar con detalle los posibles efectos que la guerra pueda tener sobre la economía de la comunidad autónoma. El encargo realizado al Observatorio Regional de Impacto de los Aranceles busca evaluar cómo podrían afectar a sectores productivos de Castilla-La Mancha factores como una posible subida de los precios de la energía, alteraciones en el comercio internacional o nuevas tensiones en los mercados globales.