Este lunes ha sido el turno para declarar como testigo en Kitchen del hijo del extesorero del PP Luis Bárcenas, Guillermo Bárcenas, más conocido como Willy. El hijo de Bárcenas ha explicado que poco antes de que su padre entrara en Soto del Real el 27 de junio de 2013 le preguntó a su padre por las pruebas que tenía contra el Partido Popular. Según ha declarado: “Lo único que sé es lo que me contó en su día. Me habló de unas grabaciones que subía al despacho de Rajoy y hablaba de la contabilidad B. Me dijo que había grabado a Rajoy. Me lo cuenta unos días antes de entrar en Soto”.

Si bien ha matizado que sus padres "intentaron dejarme al margen. Conmigo no contaban. Sabía que había una documentación que afectaba al PP, pero nunca la vi". Eso sí, con su declaracion, Guillermo Bárcenas, pese a no haber escuchado la grabacion ha otorgado veracidad al testimonio de su padre.

El chófer

Otro de los puntos centrales de su declaración ha sido desmentir la versión del chófer, Sergio Ríos, que siempre ha dicho que el hijo de Bárcenas llevó papeles de su padre. Sin embargo, según el testigo, y preguntado por la relación con Ríos: “Lo contratamos a través de una persona que trabajaba en el PP en seguridad. En ese momento mi padre necesitaba un conductor. Soy una persona confiada. Teníamos una buena relación. Conmigo nunca llevó documentos. Yo seguro que no participé en el traslado de documentos”.

De la época de su padre en Soto, tal y como hicieran Luis Bárcenas y su mujer Rosalía Iglesias, ha dicho: "Los 18 primeros meses de mi padre en prisión fueron muy duros. He querido olvidar, pero es que le hicieron la vida imposible en la cárcel. Desde el director hasta muchos funcionarios. El comportamiento hacia mi padre era muy hostil".

La seguridad

El hijo de Bárcenas ha contado que tras el secuestro contrataron un experto para que ver no había micros en casa. "Colocamos una cámara que daba a la puerta de casa". Y con respecto a su padre ha explicado que se enteró del secuestro por la televisión de la sala común, luego fue a pedir explicaciones a la direccion de la prisión.

Sobre los seguimientos que sufrían ha declarado que recuerda ir en el coche y ver motoristas, pero que pensaron que eran periodistas, "pero bueno, sí que notamos que había motoristas que nos seguían con una cámara en el casco. Los seguimientos no eran solo hacia mi madre, tambien a mi en mi coche particular. La prensa no nos iba a secuestrar".