El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha confirmado, este viernes, que la inflación cerró el mes de mayo en el 3,2%, mismo dato que el registrado en abril. El Índice de Precios de Consumo (IPC), adelantado el pasado 29 de mayo, certifica así el frenazo en su senda ascendente, después de que en marzo se disparase casi un punto, hasta el 3,4%, por los efectos derivados de la ofensiva ilegal lanzada por Estados Unidos (EEUU) e Israel en Oriente Próximo.
El dato ya consiguió reducirse dos décimas en el cuarto mes del año y se ha estancado en el quinto, comportamiento que desde el Gobierno de coalición atribuyen al paquete de medidas extraordinario, bautizado como “escudo renovable”, aprobado para frenar las consecuencias económicas de la coyuntura internacional. “La inflación se mantiene estable gracias a las medidas del Gobierno y al 'escudo renovable’, en un contexto de elevada volatilidad de los precios energéticos por la guerra de Irán”, celebran desde el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa.
España está mejor preparada que nunca ante shocks como la guerra de Irán
“Esta estabilidad, en pleno shock energético, confirma que el Plan de Respuesta del Gobierno está cumpliendo su objetivo: amortiguar el impacto del shock externo sobre la inflación general y el poder adquisitivo de los hogares”, añaden desde el Departamento pilotado por el vicepresidente Carlos Cuerpo. Por su parte, la inflación subyacente -que excluye energía y alimentos no elaborados- se sitúa en el 3%, dos décimas por encima de la tasa de abril.
Energía, a la baja; combustibles, al alza
No todos los bienes y servicios están siguiendo la misma senda, aunque la amplia mayoría muestra una buena progresión. Los precios de la electricidad y el gas, según los datos presentados por el organismo estadístico, permanecen contenidos, con tasas interanuales en mayo del -5,5% y el -9,7%, respectivamente. “La apuesta de España por las renovables y la soberanía energética constituye un escudo frente al impacto de la guerra de Irán”, explican desde la cartera de Economía.
En sentido contrario, los carburantes siguen presionados al alza por la persistencia del impacto de este conflicto en los mercados internacionales. Si bien el Ministerio de Cuerpo asegura que el Plan de Respuesta está moderando ese impacto. “Sin las medidas fiscales, la tasa interanual de inflación de los carburantes se situaría cercana al doble, frente a la tasa del 15,87% observada en mayo”, destacan. Carburantes y energía afectan directamente a otros bienes, entre ellos la alimentación, que en la anterior crisis energética sufrió duramente estos efectos.
Con los datos de mayo, la inflación interanual de alimentos y bebidas no alcohólicas se modera al 2,2%, cuatro décimas por debajo de abril, por la evolución de las frutas y de las hortalizas, legumbres y patatas, lo que da un respiro directo a la cesta de la compra de los hogares.
Nuevas reuniones para actualizar las medidas
El Ejecutivo está pendiente sobre la progresión de los valores económicos, que determinan la vida que tendrá el plan excepcional, sobre el que mantuvieron una reunión con los agentes sociales el pasado 25 de mayo para analizar el impacto de la guerra y el funcionamiento de las medidas. “El efecto de las medidas del Plan de Respuesta sobre la inflación general es de una moderación algo superior a un punto porcentual”, apunta Economía.
Las primeras reuniones citaron al vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa y las patronales del transporte, la logística y la distribución. En las próximas se reunirá con los sectores energético, agroalimentario e industrial. En esta línea, el Gobierno seguirá monitorizando la evolución de los precios, “minuto a minuto”, de la mano de los agentes sociales y los sectores más afectados.
Actualmente, están vigentes diferentes medidas fiscales, mientras que otras han decaído. En el caso de los carburantes, la variación anual de los combustibles para vehículos personales supera el umbral del 15% fijado en el Real Decreto-ley 7/2026, por lo que las medidas fiscales siguen en pie hasta el 30 de junio: tipos reducidos del Impuesto sobre Hidrocarburos, IVA al 10% sobre gasolinas, gasóleos y biocarburantes y devolución parcial del gasóleo profesional.
También se mantienen en vigor el resto de medidas sectoriales, como las ayudas a agricultores, transportistas, así como los descuentos reforzados del bono social eléctrico (42,5% para consumidores vulnerables y 57,5% para vulnerables severos). Sin embargo, la caída en los precios de la electricidad y del gas natural impulsan la desactivación de las medidas que afectan al Impuesto Especial sobre la Electricidad y al IVA aplicable a electricidad y a gas natural, briquetas, pellets y leña, a partir del 1 de junio. Con todo, desde Economía consideran que “España está mejor preparada que nunca ante shocks como la guerra de Irán”.
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