Jordi Pujol i Soley no pasará por la Audiencia Nacional. A sus 95 años de edad, y estando juzgado junto a su familia por presuntos delitos de cohecho, tráfico de influencias, delito fiscal, blanqueo de capitales, prevaricación, malversación y falsedad, el que fuera presidente de la Generalitat de Catalunya no prestará declaración ante el juez al dictaminar dos médicos forenses que su estado actual no le permite estar en disposición de contestar a todo aquello que se le pregunte. 

Así, según se ha apuntado, Pujol no dispone de la capacidad de responder de manera efectiva a estas cuestiones y defenderse en este proceso judicial por el cual podría llegar a ser penado con hasta nueve años de prisión. De esta manera, el deterioro cognitivo marcado supone el final de su paso por los tribunales en esta causa, ya que no será juzgado.

El pasado 24 de noviembre ya se realizó una revisión médica a Jordi Pujol vía telemática. Para la misma un médico se trasladó a su domicilio mientras otro se encontraba presente en la Audiencia Nacional. Este análisis de su estado se llevaba a cabo después de que pocos días antes hubiera estado ingresado en un hospital por neumonía. Además de ello, los abogados ya habían presentado un informe neurológico previamente, en el que se indicaba que padecía signos de Alzheimer.

A pesar de que el pasado viernes se anunciaba que el que fuera presidente de Cataluña acudiría hoy a declarar de forma presencial, esta misma mañana el presidente del tribunal de este caso ha comunicado que Jordi Pujol no puede ser juzgado, atendiendo a los resultados del informe médico y judicial.

No será necesario ahora que Pujol se acoja a su derecho de no contestar a las preguntas, algo que sus abogados ya habían indicado a la prensa que haría dado que su estado neurológico le impediría recordar muchas de las cuestiones que le fueran planteadas. Así, con esta decisión del tribunal, el ex president catalán queda fuera de este proceso en el que a él se le acusaba, concretamente, de delitos de asociación ilícita y blanqueo de capitales.

El ex president debía ser el primero de los encausados en declarar, este lunes, a partir de las 10 de la mañana. En su ausencia, quien abre el turno es su hijo mayor, Jordi Pujol Ferrusola, que podría ocupar todo el día. La Fiscalía pide para él 29 años de cárcel, por los presuntos delitos de asociación ilícita (4), blanqueo de capitales (5), falsedad en documento mercantil (3), y 3 años de prisión por los ejercicios fiscales de 2007, 2008, 2009, 2010 y 2012; y otros dos años por el supuesto delito de frustración de la ejecución.

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