El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha elevado este jueves el tono político al pronunciarse sobre la situación que vive Venezuela tras la intervención de Estados Unidos, situando el foco tanto en el expresidente venezolano Nicolás Maduro como en el mandatario estadounidense Donald Trump. Desde Villanueva de Alcardete (Toledo), donde ha inaugurado la nueva depuradora, García-Page ha advertido de que el escenario internacional no responde a ningún equilibrio global, sino a lo que ha definido como “un desorden monumental” que se impone sin reglas ni consensos.
El presidente castellanomanchego ha rechazado de plano cualquier intento de justificar la actuación de Washington como un nuevo orden mundial. “No estamos ante un nuevo orden mundial, estamos ante un desorden monumental”, ha señalado, subrayando que este contexto se construye “al capricho de un mandarín”, en clara alusión a Trump. En ese punto, ha introducido una de las afirmaciones más contundentes de su intervención: "No sé si está en sus cabales, pero si lo está es para preocuparse más", una frase que resume la inquietud que, a su juicio, genera el comportamiento del presidente estadounidense.
García-Page ha ido más allá al calificar de “inquietante y muy preocupante” que el ejército de Estados Unidos, al que ha recordado como “el más poderoso en términos militares del mundo”, se ponga al servicio “del capitalismo más salvaje para robar el petróleo de otros países”. Una acusación directa que ha conectado con la gestión de los recursos energéticos venezolanos y con el papel que Trump ha asumido en ese escenario, reforzando la idea de que la fuerza militar se ha convertido en un instrumento al servicio de intereses económicos sin límites.
Una "rapiña mundial"
En esa misma línea, el presidente regional ha sentenciado que “el gobierno americano” practica una auténtica “rapiña mundial” y que, con su actitud, lanza un mensaje inequívoco al resto del planeta: “aquí el dueño soy yo”. Paralelamente, García-Page ha querido dejar claro que su crítica a Trump no implica ninguna condescendencia con el régimen venezolano.
No se ha lamentado “lo más mínimo” de que deje el poder un dictador como Maduro, al que ha calificado de “vomitivo”. En este punto, ha recordado que “es indecente ver como casi una cuarta parte de un país se ha tenido que ir por la opresión y por la dictadura”, una referencia directa al éxodo masivo de venezolanos provocado por años de represión política y colapso económico.
A partir de esta reflexión, el presidente de Castilla-La Mancha ha trasladado el debate al terreno de la política cotidiana y de la responsabilidad institucional. Ha señalado que, como mandatario regional, trabaja para que “este mundo no tenga dueño”, rechazando que el contexto internacional deba analizarse desde una supuesta “altísima política” desconectada de la realidad de la gente. En este sentido, ha reivindicado la autonomía democrática frente a los grandes bloques de poder y frente a quienes pretenden imponer su voluntad por la vía de la fuerza.
“Nosotros no tenemos dueños, por tanto, ni uno ni otro. Es bastante triste que tengamos que empezar el año de esta manera”, ha afirmado García-Page, que ha pronosticado un escenario de incertidumbre permanente, en el que nadie sabe qué puede ocurrir “al albur de lo que Donald Trump ponga en Twitter”. Una advertencia que vuelve a contrastar con el silencio del PP y la complacencia de Vox ante este tipo de comportamientos, incluso cuando pueden tener consecuencias directas para economías regionales como la castellanomanchega.
Por ello, el presidente autonómico ha apelado a la unidad para hacer frente a posibles decisiones unilaterales de Estados Unidos, especialmente en materia comercial. Ha advertido de la necesidad de proteger al sector primario y al comercio de la región ante la eventual imposición de “otra subida de aranceles”, una amenaza recurrente en la política exterior de Trump que podría golpear de lleno a agricultores, ganaderos y exportadores, mientras la derecha española sigue mirando hacia otro lado o justificando una estrategia que beneficia a unos pocos y deja expuestos a muchos.