El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha expresado este lunes, tras haberse conocido el acuerdo entre Bruselas y Grecia, que se "avergüenza" de tener un presidente del Gobierno español que trata de "sacar rédito electoral del sufrimiento de los griegos" y que actúa pensando que el "corralito le puede dar votos". En su comparecencia ante los medios de comunicación tras la reunión de la Comisión de Política Federal del PSOE en Sevilla, en la que se ha abordado la crisis griega, Sánchez ha insistido en que se "avergüenza" de que Mariano Rajoy, a día de hoy "no sabemos si quiere que Grecia salga o se quede en el euro". El líder socialista, que ha lamentado que el presidente se vuelva a equivocar, se ha mostrado convencido de que los españoles "volverán a dar la espalda" a Rajoy porque "España es un país solidario". Tras señalar que el PSOE ha acordado su posición con el resto de la socialdemocracia europea, se ha preguntado con quién consensúa Rajoy su "falta de posición". Ha expresado que le hubiera gustado que España hubiese mantenido una posición común en relación con la crisis en Grecia y, sin embargo, él no ha recibido ni una sola llamada de Rajoy en los últimos días. "En vez de eso, desgraciadamente, en nuestro país sufrimos un presidente que ha visto en el drama griego, no un riesgo que resolver, sino una oportunidad para amenazar con el falso discurso del miedo", según el dirigente socialista, para quien esa es la "escasa altura" de Rajoy y la "buena noticia es que ya quedamos menos para que acabe su mandato". Ha manifestado que en el PSOE se alegran del acuerdo entre Bruselas y Grecia que cierra la puerta a la salida de este país del euro. Ha agregado que los socialistas de España, al igual que los compañeros del resto de Europa, han tenido siempre una misma posición, "no al Grexit" y que Europa debe ser solidaria con los griegos y Atenas debe cumplir con las reglas que nos hemos dado en la zona euro y hacer esfuerzos, que no sacrificios, para modernizar el país y la economía. Se ha mostrado convencido de que solo había un camino y una opción, que Grecia permaneciera en el euro, algo que ha sido posible, a su juicio, gracias a la "fuerza y el compromiso de la socialdemocracia europea y, en particular, del presidente de la República francesa, François Hollande".